Debido a la importancia cultural que gozaba Dolores en la primera parte del siglo XX, llegaban a esta ciudad numerosos y variados números artísticos, representantes del más alto nivel de la música, el canto y el teatro. En esa época era muy común que en los intervalos de las funciones cinematográficas, actuaran artistas para entretener al público.
El 7 de octubre de 1922, en la sala del ex Cine Bar Colón, que estaba ubicado donde funcionó posteriormente el Cine Gloria, se proyectaba la película “A piyo piyo y medio”, que venía precedida de una elogiosa crítica de parte de los grandes diarios, que la consideraban la única obra perfecta en su género.
Refiriéndose a ese espectáculo, el desaparecido diario local “El Nacional” decía en el anuncio: “Los entreactos o intervalos de esta hermosa comedia, constituirán un verdadero acontecimiento artístico, pues en ellos debutará al gran dúo, el mejor ambo de cantores nacionales que existe en la República. Los Gardel-Razzano no necesitan elogios pues son ellos tan conocidos que basta su simple nombre para asegurar el éxito del espectáculo”.
En general, la crónica del diario estaba centrada en el comentario de la película, y quedaba en segundo lugar la presentación del dúo Gardel-Razzano.
El 11 de diciembre de 2010, el intendente municipal de Dolores, Dr. Camilo Etchevarren descubrió una placa recordatoria de aquel acto de 1922.
Juan Carlos Pirali





