En las últimas horas se registró episodio de vandalismo en el Hospital de Castelli, donde menores de edad, provocaron daños en el sector de guardia. Los involucrados rompieron sillas, un escritorio y ocasionaron daños en una camilla, afectando un espacio clave para la atención de vecinos.
El hecho generó profundo malestar tanto en el personal de salud como en la comunidad.
Desde el Municipio expresaron su repudio a lo ocurrido y remarcaron la gravedad de atacar un establecimiento sanitario, señalando que “no se puede naturalizar la violencia ni el deterioro de un lugar que cumple una función vital para toda la población”. Además, indicaron que este tipo de acciones perjudican directamente el funcionamiento del hospital y la calidad del servicio que se brinda.
Las autoridades manifestaron que los hechos serán debidamente expuestos y que se trabajará para resguardar los espacios públicos, reafirmando el compromiso de proteger aquello que es de uso común y fundamental para el bienestar colectivo.





