Médicos y trabajadores de la salud y organizaciones ecologistas y de derechos humanos lanzarán este viernes una campaña nacional para exigir al Gobierno nacional la prohibición del herbicida glifosato, luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara al agroquímico como “probablemente cancerígeno” en humanos.
La “Campaña nacional por la prohibición del glifosato” se lanzará hoy en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) a las 12.30 horas. Luego, a las 14, los manifestantes presentarán un documento de 400 hojas en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para reclamar la prohibición del glifosato, medida que ya fue adoptada en países como Holanda y Colombia.
“La conclusión a la que llegó la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), que depende de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es que el glifosato es potencialmente cancerígeno. La entidad acaba de difundir los resultados de un estudio que pateó el tablero del modelo de agronegocios”, dijo el presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (Fesprosa), Jorge Yabkowski, una de las entidades convocantes a la campaña.
“En nuestro país se aplica glifosato a más de 28 millones de hectáreas. Cada año, los suelos son rociados con más de 320 millones de litros, lo que implica 13 millones de personas en riesgo de ser afectadas, según datos de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados (RMPF). Es la cifra por habitante más alta del mundo”, alertó. “No sólo la soja transgénica es dependiente del glifosato: también se usa para el maíz transgénico y otros cultivos. Donde cae el glifosato, sólo crecen los organismos genéticamente modificados. Todo lo demás muere”, detalló.





