Rusia continuó con el avance de tropas y estrechó el cerco sobre Kiev, a pesar del anuncio de EE UU de aumentar las reprimendas contra Moscú por la invasión
“TRAGEDIA INIMAGINABLE”
Esas señales no se ven en el terreno, donde los bombardeos y los asedios no cesaron. “Nos dirigimos hacia una tragedia inimaginable”, alertó Stephen Cornish, del operativo de MSF en Ucrania.
Tres misiles impactaron por la mañana en edificios civiles en la ciudad de Dnipro, destrozando una fábrica de zapatos y matando a un guardia de seguridad.
Hasta ahora, esa ciudad industrial de un millón de habitantes era considerada relativamente segura, lo cual llevó a instalar allí un centro de coordinación de ayuda humanitaria y de recepción de desplazados.
“Se suponía que debíamos acoger a gente que necesita mucho apoyo (…) Ahora no podemos ayudar a nadie”, dijo Svetlana Kalenecheko, que vive y trabaja en una clínica dañada por el ataque.
Otras ciudades como Chérnígov (norte), Sumy (noreste) y Járkov (este sufrieron nuevos bombardeos que dañaron edificios de viviendas e infraestructuras de suministro de agua y electricidad.
Cerca de Oskil, en la región de Járkov, un establecimiento para personas con discapacidad fue blanco de los bombardeos, sin que se reportaran víctimas mortales.
En el sur, en la ocupada ciudad de Melitópol, su alcalde fue secuestrado por tropas rusas, según denunciaron el Parlamento de Ucrania y su presidente Volodimir Zelenski.
“CRÍMENES DE GUERRA”
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos alertó a Moscú que atacar zonas con civiles “puede constituir crímenes de guerra” y denunció el uso de bombas de racimo.
“Hay civiles muriendo y siendo mutilados en lo que parecen ser ataques indiscriminados”, dijo su portavoz Elizabeth Throssell.
Hasta el momento, este organismo ha registrado 564 civiles muertos y 982 heridos, aunque admite que el balance real es “considerablemente más alto”.
Por su parte, Rusia anunció que los aeropuertos militares de Lutsk y Ivano-Frankivsk, cerca de la frontera con Polonia, quedaron “fuera de acción”. Las autoridades locales afirman que cuatro militares ucranianos murieron.
El gobierno ruso prometió la apertura diaria de corredores humanitarios para que los ucranianos huyan de los combates y puedan llegar a Rusia, pero Ucrania se niega a evacuar a sus ciudadanos a Rusia y reclama corredores dentro de sus fronteras.
El ejército ucraniano alertó en un informe que “el enemigo está intentando eliminar las defensas de las fuerzas ucranianas” en numerosas localidades al oeste y el norte de Kiev, con el objetivo de “bloquear la capital”.
Su alcalde, el célebre exboxeador Vitali Klichkó, dijo que la mitad de la población se había marchado y que la ciudad, antes con casi 3 millones de habitantes, “se había transformado en una fortaleza”.
El consejero del presidente Zelenski, Mikhailo Podolyak, escribió en Twitter que la ciudad está “preparada para luchar”, con puntos de control y líneas de suministro: “Kiev aguantará hasta el final”, añadió.
Los soldados ucranianos describieron intensos combates para controlar la principal autopista que lleva a la capital.
EVITAR UNA GUERRA “ABIERTA”
El Kremlin apuntó que ciudadanos de Siria y de otros puntos de Oriente Medio podrían ser autorizados a combatir junto a las fuerzas rusas en Ucrania.
Zelenski acusó a Rusia de contratar “asesinos de Siria, un país donde todo ha sido destruido por los ocupantes, algo por lo que nos están haciendo pasar a nosotros”.
También hizo un llamamiento a las madres rusas a impedir que sus hijos sean mandados a la guerra e instó a la UE a “hacer más” para ayudar a Ucrania.
En una entrevista con la AFP, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, recalcó que la Alianza transatlántica tiene “la responsabilidad de impedir que este conflicto se intensifique más allá de las fronteras de Ucrania y se convierta en una guerra abierta entre Rusia y la OTAN”.
El jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, propuso a los líderes del bloque, reunidos en una cumbre en Francia, un aporte adicional de 500 millones de euros (548 millones de dólares) en ayuda militar a Ucrania. (AFP)





