Quequén-Necochea y Bahía Blanca enfrentan protestas que paralizan su operatoria justo cuando la bajante histórica del río Paraná los hace más necesarios que nunca.
Los puertos de Necochea-Quequén y Bahía Blanca, claves para las operaciones de agroexportación en la Provincia, operan con serias dificultades a raíz una serie de paros de actividades simultáneos que llevan adelante los trabajadores portuarios, los transportistas de cereales y los estibadores.
Los paros se dan en medio de una bajante histórica del rio Paraná, que complicó la operatoria de la hidrovía y derivó parte de la carga de los buques de mayor porte, que no puede completarse allí porque el calado con el que pueden operar es mucho menor a la normal, a los puertos marítimos del sur de la provincia.
Una de las protestas la lleva adelante la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA), que decidió un paro de actividades de 48 horas, que concluiría a las 24 horas del sábado.





