Cerca de 80 personas viven en situación de calle en Mar del Plata

Así lo afirmó la coordinadora general de la Noche de la Caridad, Olga Paravizini, quien hace años recorre las calles de la ciudad junto a los demás voluntarios llevando un plato de comida caliente a quienes no cuentan con un hogar.

Aunque la cifra es aproximada, voluntarios de la Noche de la Caridad, sostienen que en Mar del Plata alrededor de 80 personas viven en situación de calle.

Así lo afirmó Olga Paravizini, la coordinadora general del programa dependiente de Cáritas en el que se recorren a diario las calles de la ciudad repartiendo un plato de comida caliente a quienes no cuentan con un hogar.

“Con esa cantidad de personas nos referimos a quienes duermen en la vereda”, indicó la mujer en diálogo con 0223 y aclaró que “después hay muchas personas que viven en situación muy límite o muy precaria o como por ejemplo los trapitos que durante el invierno se pagan un pensión pero durante el verano no pueden porque son más caras”.

Por ello, si se tienen en cuenta todos esos casos, la cifra aumenta a 280 porciones de comida que se reparten de lunes a domingos mayormente por el centro de la ciudad y la costa, las dos zonas en las que se agrupan mayormente las personas en situación de calle.

Hasta el momento funcionan en General Pueyrredon sólo dos espacios que albergan personas en situación de calle: el parador Municipal de El Campito donde duermen de forma permanente unas 14 personas y que cuenta además con 20 espacios para quienes pasan sólo una noche, y el Hogar de Nazaret dependiente de Cáritas que alberga a 60 personas. Sin embargo, el lunes próximo se sumará un nuevo espacio destinado al mismo fin, en el Paraje San Francisco, con capacidad para 70 camas.

“Lo importante es que se aborde también el tema de las adicciones”, sostuvo Olga celebrando el nuevo espacio en el que se trabajará en conjunto con la Posada del Inti, entidad dedicada al tratamiento de personas con problemas con las adicciones, y donde las personas recibirán asistencia de un equipo de operadores socioterapéuticos además de una ducha para bañarse, un plato de comida para calentarse y una ama para dormir. “Si no hay un tratamiento es muy difícil que salgan de la situación porque lo que necesitan es contención, y en el nuevo lugar van a encontrar eso”, cocnluyó la mujer.

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