Las tapiocas invadieron el mar de la Costa Atlántica, sobre todo en Pinamar y Villa Gesell donde muy poca gente se anima de darse un chapuzón pese a las altas temperaturas.
Son pequeñas aguas vivas casi imperceptibles que llegan a la orilla con el calor y los vientos del norte. Pican hasta en las partes más íntimas provocando un ardor insoportable.
Las ‘tapiocas’ son una especie de aguas vivas imperceptibles a simple vista, pero que al tomar contacto con la piel dejan sus marcas. Atacan hasta en las partes íntimas del cuerpo provocando un ardor insoportable.
Las el viento del norte, un viento que es del continente hacia el mar, que casualmente estuvo presente en los días de más calor.
El nombre científico de la tapioca es Liriope tetraphylla, mide menos de un centímetro de diámetro y es prácticamente invisible ya que el 95% de su organismo es agua.
“Se reproducen muy rápidamente y no hay solución alguna, depende del cambio de marea y viento”, explicó Jennifer Pezzo, de la Fundación Ecológica Pinamar.






