La visita al Senado ocurrió luego de que el coordinador del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) fuera recibido en el Palacio del Planalto por la presidenta Rouseff.

Tras la reunión, Pérez Esquivel condenó el “golpe de Estado encubierto” en marcha en Brasil y alertó sobre sus posibles consecuencias en América Latina.