Lo dijo al referirse a las conversaciones mantenidas entre justicialistas con miras a la elección de octubre. Precisó que el candidato del Frente para la Victoria no había concurrido a la reunión acordada, ni había manifestado aceptación o rechazo “a lo que habían propuesto como método para decidir que lista se bajaba”. Sobre el elector dijo en la entrevista, que “no divida el voto, haga que su voto sea útil, los cambios que Dolores requiere vendrán”.
Respondiendo al interés manifiesto por una importante cantidad de dolorenses, deseosos de conocer qué había resultado de las conversaciones entre dos importantes dirigentes justicialistas en pos de unificar listas con miras a la elección comunal de octubre, entrevistamos en la tarde pasada a Alfredo Meckievi y se lo preguntamos.
El ex Intendente de Dolores nos decía: “Ni bien pasaron las elecciones PASO todos percibimos un clima, fundamentalmente en el arco de la oposición al actual gobierno municipal y particularmente de los justicialistas, reclamando que diéramos un paso más detrás de la unidad del justicialismo, ya que como pocas veces quedó muy claro que el justicialismo reunido (en los resultados particulares) sumó 9.300 votos. Y que la Unión Cívica Radical, más los votos del Intendente Etchevarren y los de Vitarella sacaron 7.700 votos. Es decir, que de resolverse el problema de la división en el justicialismo, parecería que existen muchas posibilidades de ganar el gobierno municipal. Y esto que se instaló como un reclamo tras lo que evidenció la elección con esos números, generó sensibilidad, entiendo yo especial también en todos nosotros. Recibí entonces un llamado telefónico de (Facundo) Celasco para dialogar, y nos hemos encontrado en cuatro oportunidades. Obviamente coincidimos en que reunidos los justicialistas somos gobierno, ganaríamos la elección, dándose la dificultad que las listas de cada sector están presentadas y que no se la puede modificar, siendo la única posibilidad para tener una sola lista que una de las dos no participara.
– ¿Eso fue base de la conversación?
Si, teniendo esto en claro mantuvimos el diálogo, diciendo que cada sector político siguiera defendiendo la fuerza a la que pertenece, nosotros con Massa como candidato a presidente y Solá a gobernador, y ellos con Scioli a presidente y Fernández candidato a gobernador, y que en el orden local buscáramos que todos los justicialistas fuéramos con una sola de las dos listas. Para ello teníamos que encontrar un método para resolverlo, siendo nuestra posición que lo fuera el resultado de la elección PASO en cuanto a candidatos a intendente individuales, donde votó todo el pueblo de Dolores y nosotros fuimos la fuerza más votada de la oposición, sacamos el 22%, siendo ellos (Celasco) la tercer fuerza votada con el 14.85%. Nos parecía que eso era un resultado que se le podía explicar a la gente, que de subsistir una de las dos listas, subsistía la nuestra en razón de haber sido la más votada, nos parecía que era un criterio lógico. Obviamente cuando uno se sienta a dialogar con el ánimo de acordar, tiene que ser respetuoso que la otra persona tenga otro argumento y otra opinión. En el caso del Frente para la Victoria manifestaron que ese no tenía que ser el método, que les parecía más adecuado una encuesta.
– ¿Una encuesta específica para determinar quién estaba mejor posicionado?
Si, una encuesta específica donde la gente dijera si Meckievi o Celasco tenía que ser el candidato a intendente por el justicialismo. Pues bien, se lo conversó en las subsiguientes oportunidades en que nos reunimos, y viendo que el argumento que yo planteaba no era aceptado por la otra parte, accedí y acepté que el método para resolver cuál de las dos listas debía subsistir fuere el de la encuesta. Aunque a mí me parecía que la mejor encuesta había sido la elección donde había votado todo el pueblo de Dolores, porque era mucho más completa que la que se pudiera hacer para encuestar a 400 o 500 personas, pero en tren de la unidad acepté esas condiciones, que si el resultado de la encuesta daba que Celasco tenía mayor apoyatura iba a subsistir su lista, y pedí también, que si la encuesta me daba a mí como el propuesto por los encuestados, debía ser aceptado por la otra parte.
– ¿Así terminaron acordando?
Luego de aceptar los términos por ellos planteados, lamentablemente a la reunión siguiente donde Celasco debía traer la aceptación de lo que ellos mismos habían propuesto, éste no concurrió, no dio más aviso, motivo por el cual no nos hemos vuelto a reunir ni a tener ningún tipo de comunicación, por el cual consideramos desde nuestro espacio concluida esa negociación, ese diálogo, y por ello obviamente mantenemos nuestras candidaturas en los mismos términos que hemos expresado durante toda la campaña, lamentablemente sin que hubiera existido el acuerdo que seguramente nos hubiera garantizado un mejor resultado electoral.
– ¿Había mucha expectativa en el resultado de esas conversaciones?
Por eso y con todo respeto a la opinión de cada quien, me interesa esclarecerlo ante la expectativa que se generó en vastos sectores de la comunidad, aclarando cuáles fueron las razones y cuál fue el motivo por que no logramos acordar una única lista, como parecía ser el sentir de una gran cantidad de justicialistas y de buena parte de la población también.
– ¿Esa posibilidad de una sola lista no existió antes de la elección PASO?
Es sabido que en toda la etapa anterior hemos tenido miradas distintas sobre la gestión municipal, provincial y nacional. Si bien lo sucedido en esta última elección es lo mismo que en anteriores, quedó mucho más claro que unido el justicialismo en Dolores, gana el gobierno municipal. Quedó tan claro el resultado en números de votantes, que hace que uno sienta una mayor responsabilidad y que exista un fuerte reclamo de la gente. Yo quiero que tengamos en cuenta que el 62% de los dolorenses votaron para que haya un intendente distinto al que tenemos, sólo el 34% quiere que siga este intendente. La mayoría quiere otra alternativa, y por eso era necesario generar una respuesta o plantearse una mirada sobre el particular. Yo quise agotar los caminos de buscar una salida, de buscar un encuentro, no se trata de sólo una aspiración personal de ser intendente, yo lo que quiero es un cambio de gobierno, y me postulé porque no veía en ninguno de la oposición la decisión de competir, de plantear las cosas que veo que en Dolores no se plantean, no se discuten ni se le dicen al intendente. Y en tren de encontrar una salida, una alternativa, yo acepté, y esto quiero que le quede claro a la gente, las condiciones que me planteó el Frente para la Victoria, que era decidir el candidato a través de una encuesta, sólo que luego de haberlo aceptado nunca más se volvieron a comunicar, ni Celasco concurrió a la reunión que habíamos acordado con día y hora, ni manifestó aceptación o siquiera rechazo a lo que habían propuesto, no se comunicó nunca más, lo cual uno tiene que tomarlo como un desistimiento. Reitero para que quede claro, yo deponía mi candidatura en la medida que la encuesta respaldase que prefería como candidato a Celasco. Mientras eso no suceda, creo que sería poco serio decir yo declino para que sea candidato quien salió tercero. La realidad es que el diálogo con Celasco quedó trunco, y a mí sólo me queda explicar para que la gente sepa que sucedió, y decirles que si nos vota reunidos ganamos la elección. Si nos dividimos posibilitamos que continúe esta gestión, que sólo tiene la aceptación de un tercio del electorado.
– ¿Esa encuesta la iba a realizar un encuestador elegido por ambas partes, tenía alguna condición en particular?
Yo había propuesto ya que aceptaba que ese fuera el método para elegir el candidato, que la encuesta la hiciéramos nosotros, ambos sectores en conjunto, con un equipo de 20 personas de mi grupo y 20 del Frente para la Victoria, que salieran juntos de a dos, uno de cada sector, con una urna y un papelito que tuviera tres andariveles y una sola pregunta: “A quién prefiere que lo represente en la próxima elección municipal entre Meckievi y Celasco”, con tres cuadraditos, donde la persona pudiera señalar a Celasco o a Meckievi, o en su caso a ninguno. Esa boletita que le dábamos al vecino, éste la completaba y la introducía en la urna. Era una sola pregunta y se garantizaba en la encuesta, porque había un compañero nuestro y uno del otro sector en la tarea de encuestar. Y yo plantee que al momento que saliera cada uno de estos grupos, sortearemos cuál era la calle y cuál era la altura donde se iba a encuestar, 20 domicilios por calle. Este método iba a permitir que no hubiera una operación previa por parte de ninguno de los dos sectores, para manipular o inducir el resultado. Cada compañero iba a estar garantizando la transparencia de cada uno de esos votos. Sostuve que la solución se podía buscar entre nosotros mismos, ya que además manifestábamos estar dispuestos a trabajar juntos para que la lista que se mantuviera absorbiera de alguna manera a la que se bajaba, contemplando las referencias políticas del otro espacio en un eventual gabinete o lo que fuere. Entiendo que esto es necesario explicarlo, porque la comunidad que tiene expectativa de un cambio de gestión tiene que saber que sólo queda la instancia donde el votante en vez de dividir en dos alternativas justicialistas, concentre su voto en una sola de ellas, para lograr el resultado que no supimos construir los dirigentes políticos.
– ¿Plantea la necesidad del elector de volcarse a una sola de las dos alternativas justicialistas?
Yo no le hablo al electorado del intendente, lo hago con los que no lo quiere o procura un cambio de gestión, para que sepan que eso es absolutamente posible, los números dan, lo único que tenemos que hacer es ir unidos en el voto detrás de una sola lista justicialista.
– Finalmente. ¿No existe posibilidad alguna de retomar el diálogo con Celasco?
Ese diálogo se clausuró, a partir que aceptando yo el método propuesto por el Frente para la Victoria algo sucedió, que no lo tengo que explicar porque desconozco qué pasó. Yo quería la unidad, acepté la forma de resolver la candidatura, quería que el objetivo de cambiar la gestión municipal no se viera empañado por aspiraciones pequeñas o personales. Esto está concluido, mi discurso es para la gente, todos los que queremos cambiar a este intendente votando nuestra alternativa lo van a lograr, dividiendo el voto van a favorecer la posibilidad que la actual gestión continúe.
¿Algo para agregar?
Como hay operaciones que se hacen sobre mi persona, sobre mi candidatura, que no son nuevas, las hicieron para las PASOS y las vienen haciendo siempre, le digo a la gente que confíe, que cuando haya alguna novedad la transmitiremos. Acá la novedad es que esa negociación se frustró por los motivos que expuse, y que todos los que queremos cambiar la actual gestión de gobierno municipal, que fue el 62 por ciento del electorado de Dolores, todavía lo puede hacer. Le digo al dolorense que “no divida el voto, haga que su voto sea útil, los cambios que Dolores requiere vendrán”.
Foto: C.O.L. Criterio On Line
Compromiso.





