El Gobierno nacional volvió a poner en discusión el régimen de “zona fría”, un beneficio que actualmente reduce las tarifas de gas en amplias regiones del país, incluyendo a 77 municipios de la provincia de Buenos Aires, entre ellos Dolores.
La medida, que fue implementada para compensar las bajas temperaturas en determinadas zonas, permite que miles de hogares accedan a descuentos significativos en sus facturas de gas.
Sin embargo, la intención oficial de revisar o recortar este esquema encendió las alarmas a nivel local.
En Dolores, el impacto sería directo: si el beneficio se elimina o se reduce, los vecinos pasarían a pagar tarifas considerablemente más altas por el servicio de gas.
Actualmente, el régimen de zona fría funciona como un alivio económico clave, especialmente en los meses de invierno, cuando el consumo aumenta. Quitar este respaldo implicaría un golpe al bolsillo de familias, jubilados y trabajadores que ya enfrentan un contexto de fuerte presión inflacionaria.
Desde distintos sectores advierten que la posible modificación del esquema no solo afectaría a los usuarios residenciales, sino también al comercio y a las pequeñas actividades productivas que dependen del gas para funcionar.
La preocupación crece en Dolores ante la posibilidad de que avance esta iniciativa, ya que significaría perder un beneficio que hoy resulta fundamental para sostener el acceso a un servicio básico en condiciones más equitativas.
Si el Gobierno finalmente avanza con esta medida, el resultado será claro: los vecinos de Dolores tendrán que pagar más caro el gas.





