“Infobae” realizó un extenso informe sobre la marcha de la temporada en la ciudad, con la opinión del intendente Gustavo Barrera y del titular de la filial Mar de las Pampas de la AHT e integrante de la UCI, Víctor Borgia.
Los números del reporte van el línea con relevamientos en otros puntos de la costa, como el realizado por La Capital de Mar del Plata titulado Temporada “gasolera” que marca una caída en el consumo de entre el 10 y el 50%.
El informe
Al igual que en los demás destinos turísticos, Villa Gesell comenzó el verano con incertidumbre por lo que vendría teniendo en cuenta el contexto económico del país. Las autoridades locales incluso hablaron de “preocupación”, evidenciando un semblante muy diferente al que mostraron al término de la temporada pasada, cuando celebraban récords de ocupación y se postulaban como “el tercer destino turístico del país”, tras haber recibido a más de 2 millones de turistas.
La realidad reflejada en los números actuales indican que la ciudad transita un enero con una mejor posición para los hoteleros e inmobiliarios, si se compara su actividad con la del rubro gastronómico.
Los datos de la Secretaría de Turismo del municipio precisaron que el primer fin de semana del año las reservas promediaron el 65% en el partido geselino. Esa cifra escaló al 75% en el fin de semana pasado y ahora se espera que la tendencia creciente se mantenga. “La segunda quincena siempre es la más fuerte y seguramente vamos a llegar al 80% o al 85%”, dijo a Radio 10 el intendente Gustavo Barrera.
“Pero el problema no es la ocupación -remarcó el jefe comunal-, sino el consumo. Tenemos un 75% de ocupación y un consumo como si fuera del 50%. Los restaurantes no trabajan como debieran, ni los balnearios ni los negocios de la Avenida 3. Hay una restricción muy fuerte en el consumo, y esto se nota”.
Lo mismo opina Víctor Borgia, presidente de la filial de Mar de las Pampas de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT) e integrante de la Cámara de Comercio y Turismo de Villa Gesell. “El turista está muy atento al bolsillo a la hora de consumir la gastronomía y también el esparcimiento, la regalería, la indumentaria, el alquiler de cuatriciclos, la venta de churros en la playa”, comentó en diálogo con Infobae.
Y ratificó: “Los restaurantes de Mar de las Pampas, por ejemplo, tienen comensales, pero están lejos de dar dos vueltas en una noche. Eso no se ve. Lamentablemente, en lo que va del verano el rubro de la gastronomía estuvo muy por debajo de las expectativas por un criterio lógico de la condición económica”.
El relevamiento de la Secretaría de Turismo gesellina abarcó a 263 establecimientos y arrojó que, como es habitual, las tres localidades del sur del partido (Las Gaviotas y Mar Azul, además de la ya mencionada Mar de las Pampas) estuvieron casi a tope.
No obstante, Borgia mencionó: “Si bien para Las Gaviotas y Mar Azul son buenos números dada la situación del país, yo hace 21 años que tengo dos hoteles en Mar de las Pampas y es la primera vez en 20 años que no trabajamos a enero lleno”.
“En un año normal, nosotros promediando noviembre ya tenemos la temporada vendida. Hoy lo que está sucediendo es que vemos con preocupación los niveles de reservas de febrero porque están muy distantes a lo que habitualmente tenemos”, amplió.
Ante esa situación, los establecimientos de Mar de las Pampas, que reúnen entre 4500 y 5000 plazas de alquiler, tomaron algunas medidas. “Primero, empezamos a prestar más atención al formato de consulta de la gente. En alta temporada, nosotros habitualmente tenemos módulos semanales y estadías de siete noches. Pero ahora la gente está consultando por estadías de menor cantidad de noches, un promedio de entre tres y cuatro. Eso hizo que muchos tengamos que, por primera vez en la historia, modificar el formato de venta para verano, quitar la restricción de cantidad de noches y adaptarnos un poco a esa nueva consulta”, contó el titular de la AHT.
“También tuvimos que ajustar tarifas, sobre todo para la segunda quincena de enero y para febrero, como para mantener esos niveles de porcentaje”, amplió.
Barrera señaló que la incertidumbre que sentían previo a enero ahora se enfoca sobre el segundo mes del año. “Salvo el fin de semana de carnavales, viene con números bajos, sobre todo en Villa Gesell”, adelantó Borgia, y pronosticó que esta temporada “va terminar siendo una más”.
“El problema no es la temporada, sino el día después porque realmente en toda la Costa Atlántica se trabaja fuertemente para hacer una diferencia en esta época, y nos está costando mucho a empresarios y más a trabajadores”, dijo el intendente.





