La cantidad de ciudadanos en esta condición aumentó en forma sostenida desde 2021. Casi el 70% no asiste a paradores.
En Mar del Plata hay 431 personas en situación de calle, lo que representa un crecimiento del 29% respecto a 2025, y la cifra aumentó en forma sostenida desde, al menos, 2021.
Así lo reveló el censo que llevó a cabo el Departamento de Asistencia Crítica y Urgencias Sociales, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social. También participaron otras áreas del municipio, como la Dirección de Políticas de Género, la Dirección de Discapacidad y el Departamento de Gestión Social Territorial.
Según el relevamiento, se registraron 431 personas que viven en la calle, un 29% más que en 2025, cuando eran 335.
Desde 2021, el número no paró de crecer. En dicho año, había 209 ciudadanos en esta condición; en 2022, 210; en 2023, 220; en 2024, 301; y en 2025, 335.
Del total de personas relevadas este año, 296 fueron censadas directamente en la vía pública, lo que equivale a casi el 70%. El resto fue encuestado en los dispositivos Nazaret, Las Américas e Hijos de María.
En lo que respecta a la edad, se registraron 2 menores de 20 años; 86 personas de entre 20 y 29 años; 130 entre 30 y 39 años; 114 entre 40 y 49 años; 63 entre 50 y 59 años; 30 en la franja de 60 a 69 años; y 6 mayores de 70.
Ingresos
En tanto, el relevamiento dio cuenta de las dificultades económicas de este grupo poblacional. Hubo 219 personas que no precisaron cuáles son sus ingresos, y otras 76 aseguraron no tener ninguno.
Entre quienes reciben algún tipo de ingreso, 7 cuentan con empleo formal y 72 con trabajo informal. A su vez, se contabilizaron 8 jubilados, 7 pensionados, 23 personas con pensiones no contributivas y 9 beneficiarios de programas sociales.
Salud
Otro aspecto relevante del censo tiene que ver con la salud. Los consumos problemáticos constituyen la situación más frecuente, con 46 personas afectadas.
También sobresalen problemas de salud mental (22), dificultades traumatológicas (8), diabetes (5), inconvenientes coronarios (5), enfermedades respiratorias (6), infecciones (8) y cáncer (3).
Conclusiones
Tras el censo, el Departamento de Asistencia Crítica y Urgencias Sociales llamó a generar “un proyecto específico de atención” para este grupo poblacional.
En particular, resaltó que las mujeres en esta condición “padecen una compleja realidad de vulnerabilidad social”.
“El principal motivo y causante que da origen a su permanencia en calle es el consumo problemático de sustancias. Su relato varía entre la resignación y la angustia. Piden ayuda porque identifican la pérdida de su vida cotidiana, que todos los ámbitos de la misma fueron afectados, generando condiciones que imposibilitan su integración social”, explicó.
Las mujeres censadas aseguraron haber perdido su empleo, además de no poder continuar con su trayectoria educativa y de romper con los lazos familiares. Esto último no les permite contar con “una red primaria de contención”.
La maternidad es otro de los conceptos que afloró durante el relevamiento. “Según las historias de vida escuchadas, cargan con una impronta negativa desde una posición moral y reciben la estigmatización desde el cuestionamiento de ser ‘buenas madres’ o ‘malas madres’”, resaltó el informe.
En la misma línea, planteó la necesidad de “revisar y modificar algunas de las políticas públicas vigentes”, dado que hay respuestas institucionales “fragmentadas, que profundizan la situación de vulnerabilidad”.
“La mayoría de las personas que transitan gran parte del día en la vía pública, haciendo de la calle su lugar de existencia y pertenencia, se encuentran sin red de apoyo, no cuentan con lazos que puedan contenerlos y darles un cobijo circunstancial o permanente”, añadió.
En relación con la situación económica, el relevamiento indicó que la mayoría de los encuestados se desempeña dentro del mercado laboral informal: empleados no registrados, recuperadores urbanos y vendedores ambulantes, entre otros.
Asimismo, obtienen dinero a través de otras actividades, entre ellas, el cuidado y lavado de vehículos, y la venta de elementos en diferentes ferias populares.
Otro dato relevante es el de las personas mayores de 60 años que perciben una jubilación o la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y se encuentran en situación de calle o alojadas en paradores.
“Ellos argumentan que sus ingresos no son suficientes para afrontar el pago de un alquiler y cubrir sus necesidades básicas de alimentación, medicación, entre otras”, remarcó el informe.
Líneas de acción
A partir de los datos obtenidos, el área dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social reclamó “ampliar el abanico de respuestas ante el crecimiento de la demanda de la población en situación de calle y a la complejidad de sus realidades, fomentando procesos de autonomía y espacios de inclusión social que permitan superar o mitigar la vulnerabilidad y exclusión”.
En este sentido, una estrategia es “generar un vínculo entre el equipo de trabajo y las personas en situación de calle”, condición necesaria para “habilitar el proceso de intervención”.
Otras líneas de acción sugeridas apuntan a articular “de manera formal” con áreas como Políticas de Género para abordar a mujeres en situación de vulnerabilidad, así como con otras instituciones y organismos que participan en el tratamiento del consumo problemático de sustancias.
Por último, el área pidió abrir un centro de día en articulación con la Secretaría de Salud; promover la autonomía en aquellas personas que cuentan con ingresos económicos; brindar capacitación laboral; sumar duchas durante la mañana para que este grupo pueda higienizarse sin depender de los paradores; y ampliar la cantidad o capacidad de espacios de alojamiento. La Capital.





