El Gobierno aprobó el nuevo plan para enfrentar desastres naturales

La iniciativa del Ministerio de Seguridad busca mejorar la coordinación en el país y reforzar la prevención ante fenómenos naturales como las inundaciones.

El Gobierno de Javier Milei aprobó el Plan Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres 2025-2029, con el que busca reforzar el marco regulatorio que se aplica para afrontar situaciones de este nivel que se registren en el país y que tienen a las inundaciones como problemática principal.

El programa se oficializó este jueves, mediante la publicación de la resolución 334/2026 del Ministerio de Seguridad en el Boletín Oficial. Esta medida busca fortalecer la coordinación frente a eventos que amenacen la seguridad y el bienestar de la población.

El programa había sido presentado en agosto de 2025 en el ámbito del Consejo Nacional para la Gestión Integral del Riesgo y la Protección Civil, organismo encargado de centralizar las decisiones en esta materia. Su elaboración fue impulsada por la Secretaría Ejecutiva del mismo consejo y contó con la validación de distintas áreas técnicas, incluida la Dirección General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Seguridad.

El plan se inscribe dentro del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo y la Protección Civil (Sinagir), que establece la necesidad de coordinar acciones entre Nación, provincias, municipios, la Ciudad de Buenos Aires y organizaciones de la sociedad civil.

De esta manera, el programa actualizado establece los lineamientos estratégicos que regirán la acción pública frente a fenómenos naturales y antrópicos. Su propósito es anticipar, mitigar y gestionar los efectos de desastres, promoviendo la resiliencia de la sociedad en su conjunto.

El documento fija los lineamientos que guiarán la política pública frente a desastres naturales y antrópicos, con foco en anticipar, reducir impactos y mejorar la capacidad de respuesta, además de fortalecer la resiliencia social.

El plan y las inundaciones

De acuerdo al anexo publicado en la norma, el diagnóstico inicial de la iniciativa quinquenal identifica la diversidad de amenazas que enfrenta el territorio argentino, desde terremotos y erupciones volcánicas hasta inundaciones, sequías, incendios y riesgos tecnológicos.

En este contexto, el informe señala que el 60% de los desastres registrados en el país son inundaciones, responsables del 95% de las pérdidas económicas y personas afectadas, según datos del Banco Mundial y la CEPAL. Las regiones del Noreste (NEA), Noroeste (NOA), Centro y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) han sido especialmente golpeadas por eventos hidrometeorológicos extremos.

En materia de amenazas geodinámicas, Argentina cuenta con 39 volcanes activos o potencialmente activos y una alta exposición a sismos, en especial en Cuyo y el NOA, donde la memoria colectiva recuerda la destrucción de San Juan en 1944. Las amenazas tecnológicas, vinculadas principalmente al transporte y manejo de materiales peligrosos, instalaciones industriales y nucleares, representan riesgos crecientes para las zonas urbanas y rurales próximas a estos centros.

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