Palermo: un hombre murió tras sufrir un paro cardiorrespiratorio al salir de un gimnasio

El despliegue de la Policía de la Ciudad y el SAME en Palermo @luisbremer

Personal del SAME realizó maniobras de reanimación durante varios minutos, pero no logró revertir el cuadro; el hombre se descompensó en la vía pública tras abandonar un gimnasio del barrio porteño

El hombre se encontraba caminando por el lugar cuando repentinamente cayó al suelo y se desvaneció.

Según el parte del Sistema de Atención Médica de Emergencias, los equipos médicos realizaron maniobras de reanimación, pero no lograron revertir el cuadro. Finalmente, los profesionales constataron la muerte del hombre en el lugar.

El momento del hecho

La víctima era un habitué de la zona. Según relató, vecinos y comerciantes comentaban que el hombre asistía habitualmente a sus clases en el gimnasio.

Según reconstruyeron los vecinos, mientras avanzaba por la calle, el hombre se llevó una mano al pecho y, segundos después, se desplomó sobre la vereda.

Los requisitos de los gimnasios para el apto físico
En la Ciudad de Buenos Aires, los gimnasios están regulados por la Ley N.139, que establece una serie de requisitos para su funcionamiento. Entre ellos, deben contar con profesores de Educación Física habilitados para supervisar las actividades, estar adheridos a un servicio de emergencias médicas y capacitar a su personal en técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) y primeros auxilios.

La normativa también contempla que, antes de realizar actividad física, los usuarios deben cumplir con las condiciones de aptitud previstas por la reglamentación vigente. Ese punto fue objeto de modificaciones legislativas en los últimos años, en el marco de cambios introducidos sobre los requisitos para la práctica de actividad física en gimnasios de la Ciudad.

Prevención

En la Argentina, cada 15 minutos, una persona muere de un paro cardíaco súbito y el 70% de las veces esto ocurre fuera del hospital. Ante estas situaciones, los especialistas recomiendan reconocer rápidamente la emergencia, llamar al 107 o al servicio médico correspondiente e iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras llega la asistencia profesional. Si hay un desfibrilador externo automático (DEA) disponible, aconsejan utilizarlo siguiendo sus indicaciones.

Cualquier persona puede realizar maniobras de RCP ante una emergencia. La Ley 27.159, artículo 11, de Prevención Integral de la Muerte Súbita, establece que quienes intervengan de buena fe para asistir a una persona que sufre un paro cardiorrespiratorio quedan eximidos de responsabilidad por esa acción.

De acuerdo con especialistas, iniciar la RCP antes de la llegada del servicio de emergencias puede duplicar e incluso triplicar las posibilidades de supervivencia.

LA NACION

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