El organismo permitirá que los productores seleccionen libremente a veterinarios privados acreditados para aplicar vacunas contra fiebre aftosa y brucelosis.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) publicó este viernes en el Boletín Oficial una resolución por la que modifica el sistema de vacunación del ganado al permitir que los productores elijan libremente al veterinario que aplicará las vacunas obligatorias.
Mediante la Resolución 201/2026, el organismo modificó el esquema de vacunación del ganado contra fiebre aftosa y brucelosis bovina, introduciendo un cambio en la forma en que los productores pueden organizar esas campañas sanitarias.
La nueva normativa dispone que los titulares de establecimientos registrados en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) podrán seleccionar libremente a un veterinario privado acreditado por el Senasa para comprar, conservar y aplicar las vacunas durante las campañas oficiales o en vacunaciones estratégicas.
Hasta ahora, buena parte de estas tareas se canalizaban a través de los entes sanitarios locales, creado en 2021 en medio de un brote de aftosa. “Este sistema generaba un monopolio local: un productor de Azul tenía que vacunar con su ente, el de Tres Arroyos con el suyo, sin que pudiera haber competencia entre ellos. Como los precios de las aplicaciones diferían, recibí incontables mensajes de productores puteando (si me disculpan la expresión) por estar atrapados con su ente”, explicó el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
El segundo problema, para el funcionario nacional, tenía que ver la escala, ya que al dividir el país en innumerables zonas, era imposible desarrollar una red de distribución nacional eficiente y más económica. “En un mercado más abierto, me imagino a los laboratorios (¿Biogenesis-Bagó?), o a empresas intermediarias, generando un mecanismo de distribución nacional con más escala y de hecho, con mejor control sanitario. Ahora cada productor puede comprar la vacuna a quien le plazca y se puede comprar para ser entregada en el campo mismo (por ejemplo, con un camión o camioneta refrigerada) garantizando la cadena de frío. Más barato y mejor”, escribió en la red social X.
Nuevo esquema de vacunación
Con el nuevo esquema, que comenzará a regir el 1 de enero de 2027, el productor deberá informar al Senasa, mediante un sistema de autogestión, el esquema de vacunación que adoptará para su establecimiento.
Los veterinarios que participen en estas campañas deberán estar acreditados ante el Senasa como vacunadores y contar con habilitación en brucelosis bovina, además de garantizar la cadena de frío de las vacunas y registrar las actas de vacunación en el Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (Sigsa).
La resolución también establece que las vacunas deberán adquirirse a laboratorios productores, importadores, entes sanitarios o establecimientos habilitados, y mantenerse en depósitos que aseguren su correcta conservación hasta el momento de la aplicación.
Según el texto oficial, los veterinarios participantes deberán además actuar como agentes de información sanitaria, reportando al organismo cualquier situación relevante, como mortandad de animales, diferencias de stock o movimientos irregulares de ganado.





