La víctima fue interceptada cerca de la medianoche a la altura de la zona de “El Gaucho”: tras obligarlo a detenerse, una pareja armada le sustrajo el vehículo, el celular y dinero en efectivo. Se trata de una nueva modalidad delictiva que se aplica en los accesos a la ciudad.
Un hombre de 67 años fue víctima de un violento asalto a la medianoche del domingo mientras circulaba en su Ford Ka rojo por la ruta 88, a la altura del kilómetro cercano a la estación de servicio YPF “El Gaucho”, en dirección a Necochea.
Según informaron fuentes extraoficiales, alrededor de las 0.30 recibió un fuerte impacto en el parabrisas que provocó su rotura y lo obligó a detener la marcha a un costado del camino. En ese momento, un hombre y una mujer, ambos con el rostro descubierto y armados, ingresaron al vehículo y, bajo amenazas, le sustrajeron el rodado, un teléfono celular Samsung y una billetera con 80.000 pesos en efectivo.
El hecho, que fue calificado como robo agravado por el uso de arma de fuego, se extendió durante pocos minutos. La víctima dio aviso al 911 y posteriormente radicó la denuncia. Interviene la jurisdicción correspondiente a la comisaría undécima.
El asalto se enmarca en una modalidad delictiva que desde hace años se registra con frecuencia en la Ciudad de Buenos Aires y que, según fuentes policiales, comenzó a replicarse en accesos y rutas cercanas a Mar del Plata.
La mecánica es simple: los delincuentes arrojan un objeto contundente contra el parabrisas de un vehículo en movimiento. El estallido del vidrio y el susto obligan al conductor a disminuir la velocidad o detenerse sobre la banquina. En ese momento, los asaltantes aprovechan la vulnerabilidad de la víctima, se acercan rápidamente y concretan el robo.
Este tipo de ataques buscan generar una reacción instintiva del conductor. Por eso se recomienda, ante un impacto similar en zonas oscuras o despobladas, no detenerse de inmediato si el vehículo puede seguir en marcha, encender las balizas y dirigirse hacia un lugar iluminado o con presencia de otras personas antes de frenar.
La reiteración de episodios con esta modalidad en corredores que conectan con Mar del Plata encendió la preocupación, ya que hasta hace poco era una práctica asociada principalmente al conurbano y a avenidas de alto tránsito en la Capital Federal.





