Argentina evoca hoy viernes la creación de la Bandera Nacional, enarbolada por primera vez el 27 de febrero de 1812 por el héroe de la independencia Manuel Belgrano.
A orillas del río Paraná, en la actual ciudad de Rosario, el General Manuel Belgrano enarboló por primera vez la Bandera Nacional, en el marco de la lucha por la independencia”.
“Encomendado a fortificar las baterías sobre el Paraná para frenar el avance realista, Belgrano comprendió la necesidad de un símbolo que identificara a sus tropas y afirmara el sentimiento patriótico”, rememoró el texto.
“Ante la ausencia de una insignia propia, (Belgrano) dispuso la confección de una bandera blanca y celeste, inspirada en los colores de la escarapela nacional. Con ella hizo formar a sus soldados y los convocó a sostener la causa de la libertad”.
“Aquel gesto, nacido en un contexto de guerra y organización militar, trascendió lo inmediato y se convirtió en uno de los emblemas centrales de la identidad nacional”.
“La bandera recibiría reconocimiento oficial años más tarde: el 25 de julio de 1816, el Congreso de Tucumán aprobó la adopción de los colores celeste y blanco como distintivos de las Provincias Unidas. En 1818 se incorporó el sol en la franja blanca central, consolidando el diseño que hoy representa a la Nación”, repasó la Casa de Gobierno.
Cada 27 de febrero, Argentina recuerda el valor simbólico de aquel primer izamiento en la ciudad de Rosario, ubicada unos 300 kilómetros al norte de Buenos Aires, capital del país sudamericano.
“A 214 años de esa jornada, la Bandera Nacional continúa siendo signo de unidad, identidad y compromiso con los ideales que dieron origen a nuestra Patria”.
En 1938, el Congreso Nacional sancionó la Ley 12.361, fijando el 20 de junio como Día de la Bandera, y posteriormente, el Decreto 1584/2010 estableció el carácter “inamovible” de la conmemoración de esta fecha “en recuerdo del paso a la inmortalidad del General Manuel Belgrano”.





