El mandatario agregó que “eso refleja la confianza en este gobierno” y subrayó que esas “victorias en el Congreso demuestran que no hay espacio para que Dilma (Rousseff, la presidenta suspendida) vuelva”.

“Las cuentas (públicas) fueron mucho peores de lo que imaginábamos; Petrobras está quebrada, Correos quebrada y Eletrobras quebrada, y ellos todavía han iniciado una campaña agresiva contra mí”, señaló.

Temer asumió el gobierno de Brasil el 12 de mayo pasado, una vez que el Senado resolvió iniciarle juicio político a Rousseff, quien de ese modo quedó suspendida en el cargo por un plazo máximo de 180 días, dentro de los cuales deberá sustanciarse el proceso y dictarse sentencia.