En medio del intenso tránsito de la Ruta Provincial N° 2, a la altura del kilómetro 281, se produjo una colisión por alcance entre un vehículo particular y un camión con semirremolque. El impacto, afortunadamente, no dejó personas lesionadas. Pero más allá del dato técnico del siniestro, la escena dejó una imagen que trasciende el parte vial.
Con el asfalto caliente al mediodía, personal policial intervino de inmediato. No solo aseguraron la zona y ordenaron el tránsito: también asistieron de manera directa y cercana a los ocupantes del vehículo menor, personas de avanzada edad que, visiblemente conmocionadas, necesitaban algo más que señalización y balizas.
La imagen de un efectivo sosteniendo y acompañando con firmeza a un adulto mayor para ayudarlo a descender con seguridad del vehículo resume el verdadero sentido del servicio público: presencia, contención y humanidad. Sin estridencias ni protagonismos, la intervención fue profesional, preventiva y empática.
No fue necesaria la instrucción de actuaciones judiciales. Técnicamente, el hecho podría resumirse como una colisión sin heridos. Sin embargo, para quienes estuvieron allí, fue también una demostración concreta de que la función policial en la ruta no se limita al control, sino que implica estar -literalmente- al lado de quien lo necesita.





