Los pichones que nacieron en noviembre ya están listos para mudar de plumas y aprender a nadar en las aguas de Chubut mientras que otros buscan aparearse.
Punta Tombo es un balneario popular este verano, al menos para los miles de pingüinos que ocupan la reserva natural ubicada a 100 kilómetros de Rawson, en Chubut. Es la colonia más grande de los últimos años con alrededor de un millón de aves.
Los pingüinos de Magallanes nadaron hasta Punta Tombo para aparearse, empollar sus huevos y recibir a sus pichones entre octubre y noviembre. Los nidos están ubicados a una distancia de entre 300 y 1500 metros de la orilla donde ahora se ve a los animales parados contemplando el mar como turistas.
Tres meses más tarde, las crías están listas para mudar las plumas y aprender a nadar.
La cantidad de pingüinos que se juntó este año en Punta Tombo es tan imponente que llamó la atención en otros países, donde atribuyeron la gran convocatoria a una abundancia inusual de peces pequeños que les sirven como alimento, informó el sitio ABC.







