Turismo de aventura y senderismo: Los refugios y circuitos imperdibles del Sur argentino

Hay un momento muy específico, por lo general después de arrastrar los pies durante cinco horas en una subida empinada con una mochila de doce kilos que te destruye los hombros, en el que te preguntás seriamente por qué carajo no elegiste quedarte tomando mates horizontalmente en una playa tranquila. Sin embargo, esa mezcla de masoquismo y fascinación por la naturaleza es lo que mueve a miles de personas hacia la meca del turismo de aventura en el país. San Carlos de Bariloche no se ganó el título de capital nacional de la actividad de arriba; sus imponentes parques nacionales guardan el sistema de trekking más completo del continente, un imán infalible para los que buscan desconectar del ruido de la ciudad metiéndose de cabeza en la inmensidad de la cordillera.

La ruta de las piedras: Agujas de granito y noches compartidas

Meterse en los senderos Patagonia implica aceptar que las reglas del juego las impone el clima y no tus ganas. Los circuitos más míticos tienen nombre propio y una personalidad muy marcada. El clásico bautismo de fuego es subir al Refugio Frey: una caminata que arranca entre bosques de coihues y termina en una olla de roca rodeada de agujas de granito que parecen sacadas de una película de fantasía. Si te da el cuero para más exigencia, el camino hacia el Refugio Jakob te mete de lleno en valles profundos con arroyos de deshielo, mientras que la subida al López te regala la vista más brutal y directa del lago Nahuel Huapi, ideal para los que quieren sufrir la subida pero tener la recompensa rápido.

Acá se duerme en cuchetas comunitarias pegadas, el espacio para estirar las piernas se comparte con mochileros de cualquier rincón del planeta y la comida que te sirve el refugiero después de un día extenuante —por lo general un guiso rústico de frijoles que te devuelve el alma al cuerpo— sabe a gloria divina. No hay señal de celular, no hay apuro y el único plan nocturno es mirar un cielo estrellado que en la ciudad es directamente imposible de ver.

Tábanos, viento, comida deshidratada…

Para armar el bolso con criterio, hay que dejar de lado la idealización estética de los videos de las redes sociales. El trekking en Bariloche tiene un lado B que nadie te filma para el feed. En pleno verano, por ejemplo, los grandes protagonistas de los senderos más bajos no son los cóndores, sino los tábanos, unos bichos con una tenacidad insoportable que se te pegan a la ropa y te obligan a caminar los tramos llanos revoleando los brazos como un loco.

Está también el tema de la comida deshidratada, esos paquetes de fideos con polvo que en tu vida normal tirarías a la basura pero que en la montaña cocinás arriba de un calentador portátil rezando para que no se te vuele la llama con el viento patagónico. Y ni hablemos del barro que te dejas en las zapatillas o las rodillas crujiendo en las bajadas eternas sobre pedrero suelto. Pero la magia de patear el sur está justamente en ese filtro de realidad: cuando llegás a la cumbre, te da el viento helado en la cara y te tomás un café negro mirando un glaciar colgante, entendés al toque por qué vas a volver al año siguiente a pasar por el mismo sufrimiento.

El regreso a la civilización

El verdadero truco para que unas vacaciones de trekking no terminen en un parte médico o en una fatiga crónica es saber dosificar el esfuerzo físico. Pasar tres noches seguidas durmiendo en una bolsa sobre el aislante, lavándote la cara con agua congelada de arroyo, es una experiencia increíble, pero el cuerpo pasa factura. El deseo de una ducha con agua caliente a presión y un colchón de verdad se vuelve una obsesión a medida que vas bajando la montaña de regreso.

Luego de largas jornadas de caminata por la montaña, contar con un espacio cómodo para descansar y recuperar energías en la ciudad es indispensable. Para coordinar la logística del viaje sin complicaciones, es recomendable buscar con tiempo y reservar un alojamiento en bariloche a través de meta-buscadores independientes como cozycozy, que comparan de forma transparente todas las opciones disponibles en la red.

Tener esa reserva asegurada abajo te permite encarar el tramo final del descenso con otra cabeza.

Compartir este artículo