A las Autoridades y Personal del Sanatorio Dolores:

Dolores, 3 de febrero de 2026

Quienes suscribimos la presente, Marcela Alejandra Rodríguez, Juan Carlos Rodríguez y Joaquín Cignoli, nos dirigimos a ustedes con la necesidad de expresar nuestra más profunda gratitud por la atención, el respeto y, sobre todo, el inmenso amor con el que cuidaron a nuestra madre y abuela, Balbina Isabel Di Carlo, durante su estadía en la institución.

En momentos de tanta sensibilidad, encontramos en su personal no solo excelencia técnica, sino una calidad humana que nos brindó consuelo. Queremos hacer un reconocimiento especial a:

· A los Dres. Ruvira y Sepero, por su guía y profesionalismo, por ser tan amorosos con ella.

· A la Dra. Marcela Denis (Terapista), esas personas maravillosas que Dios te pone en el camino, con palabras de dulzura y de consuelo. Al equipo de enfermería de Terapia: Susana, Vero y Andrés.

· A las enfermeras de sala, Bárbara y Jesy, por su paciencia y dedicación constante.

· Al Dr. Emanuel Irazábal (papa de Balbina, como le decía ella) de Rayos, y a Martita y Euge de mesa de entrada, por su amabilidad y cariño de siempre.

· Y un agradecimiento que no nos alcanza el corazón para expresar a Fernando Leiva, un excelente profesional, pero sobre todo una persona hermosa con valores humanos excepcionales.

Asimismo, queremos hacer extensivo nuestro agradecimiento a todo el personal de la institución que, de una u otra forma, participó en el cuidado de Balbina. Si bien intentamos nombrar a quienes nos acompañaron día a día, no queremos dejar de agradecer a cada trabajador que, desde su lugar, nos brindó su apoyo y profesionalismo; su labor no pasó inadvertida para nosotros.

Gracias por honrar su vocación con tanta humanidad. Abrazos.

Marcela Alejandra Rodriguez,

Juan Carlos Rodriguez

y Joaquin Cignoli

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