La posibilidad que tendrán los inquilinos de deducir hasta el 40% de lo que pagan por sus alquileres del Impuesto a las Ganancias no sólo los beneficia a ellos sino que blanquea a los propietarios que no han declarado sus ingresos por renta locativa, coinciden diversos analistas.
“No es un enfrentamiento entre propietarios y el Estado sino que es una cuestión impositiva”, reflexionó D’Odorico en diálogo con Télam.
Dijo que el deber de denunciar ingresos por renta locativa “abarca a todo tipo de alquileres” ya que “cualquier persona que tenga ingresos extras a su salario los debe denunciar”, aclaró.
Admitió que como no todos los inquilinos están en condiciones de deducir alquileres por Ganancias “beneficiará a los sueldos altos” entre $ 30.000 y $ 40.000 y permitirá blanquear a los propietarios “que sinceran su renta”.
En tanto, uno de los miembros del consejo directivo de la Cucicba, Mario Gómez, dijo que la medida “transparenta y blanquea a la economía” ya que “el inquilino se beneficia con esta deducción y el Estado se entera de los propietarios que no dan a conocer los ingresos que reciben a través del cobro del alquiler”.
Recordó que la norma exige que la vivienda en cuestión sea la “única y permanente” con que cuente el inquilino.
Reflexionó que “la gran mayoría de los alquileres en la ciudad de Buenos Aires son de unidades pequeñas. Son monoambientes y probablemente esa gente no está alcanzada por el impuesto a las Ganancias y no pueden deducir su alquiler” y consideró que la medida apunta a una franja de inquilinos de ingresos medios y altos.
Consideró que los propietarios de inmuebles importantes “están todos registrados” y opinó que “no va a haber problemas por ese lado”.
Aclaró que la Cucicba asesorará y emitirá instructivos a las inmobiliarias que administran alquileres para que emitan un recibo por cuenta y orden de terceros para que los inquilinos puedan demostrar que el contrato sigue vigente y poder deducir ganancias.





