-Vicedirectora de la Escuela Primaria Nº 30-
Sr. Intendente Municipal, Sra. Jefe Distrital, Sras. Inspectores de áreas, directivos, docentes, personal no docente, alumnos, familiares y comunidad en general:
Hoy es una fecha muy importante para todos los dolorenses. Estamos presenciando –un año más- el cambio de quienes portarán durante éste y el próximo ciclo lectivo la bandera distrital, símbolo de nuestra ciudad, emblema de nuestro corazón y amor por este pequeño terruño que es nuestro hogar. Será un honor que seguramente los alumnos elegidos y los que dejarán de llevar este estandarte no olvidarán en todas sus vidas. Estos niños fueron elegidos por sus docentes, por su sentido solidario, su compromiso con la sociedad, su sentido democrático, por su espíritu de lealtad y compañerismo, tanto con otros alumnos como con maestros y autoridades educativas.
Este evento se enlaza con nuestra historia reciente, con la decisión del ex intendente Dr. Meckievi, quien ideó que Dolores tenía que tener una bandera. Así, hace algunos años se creó este símbolo, que hoy engalana nuestros edificios públicos, plazas y despachos oficiales, junto con la bandera nacional y provincial.
Pero es evidente que no se trata solo de recordar este evento, sino de venerar este paño y de esa manera respetar nuestra historia y tradiciones.
Diría más, de amar todo lo ocurrido antes de nosotros, porque son las raíces de nuestra existencia.
A modo de algunas características de nuestro símbolo local, cabe destacar que se eligió el sol Inca, asimilado a la primera moneda, el ARGENTINO DE ORO, que se levanta lleno de fe y esperanza sobre el cielo celeste que lo envuelve iluminando el territorio aborigen y pampa representado en el campo inferior por un poncho que envuelve la geografía original. La lanza es el río Salado, el límite del territorio que debió cruzarse para formar el pueblo. La ciudad tomó el nombre de “Nuestra Señora de los Siete Dolores” y caracteriza a esta imagen el manto negro, color que significa aflicción, como también un corazón atravesado por siete puñales unido este símbolo a siete rayos blancos que se insertan en el sol. El blanco es el color de la pureza, la luz, expresa la alegría, la inocencia, la gloria y la inmortalidad. El color dorado de la bordura que significa sabiduría, amor y fe, virtudes que se corresponde también con los adoptados por los escudos nacional y provincial. El texto en su interior ” Dolores Primer Pueblo Patrio – 21 de agosto de 1821″ se refiere al lema, nombre y fecha de fundación.
No podemos olvidar que lo más importante para rememorar hoy es el aniversario de la fundación de esta querida y amada
ciudad de Dolores, de la cual estamos todos muy orgullosos de haber nacido y habitarla.
Un 21 de agosto de 1817 un grupo de lugareños dio el pie inicial para constituirnos en un pueblo y luego una ciudad tal como la que hoy disfrutamos y queremos. Es cierto, en nuestra ciudad hay aún problemas, pero juntos, con seguridad, podremos solucionarlos. Ahora bien… ¿tiene cosas buenas esta ciudad, las cuales valga la pena que TODOS trabajemos cada vez más a conciencia para fortalecerla? Sí, las tiene y somos cada de nosotros que con nuestro esfuerzo cotidiano, la vamos transformando en la medida de nuestras posibilidades para lograr una ciudad mejor.
Es el lugar donde nuestros abuelos, nuestros padres… es decir donde nuestros afectos viven y merecen tener un lugar donde se pueda vivir mejor. Y es el lugar donde Uds. están creciendo y donde vivirán con sus hijos y nietos.
¿Qué nos falta para que estemos totalmente orgullosos al ver nuestra bandera? Nos falta estar realmente orgullosos de nosotros mismos, de nuestras capacidades, de lo que podemos lograr haciendo las cosas bien, trabajando con responsabilidad para formar una comunidad solidaria.
A mí me gusta la idea de envolvernos en esta bandera, de sentirla propia ya que nos va ayudar a encontrar la fuerza necesaria para defender un proyecto de ciudad, donde todos nos sintamos incluidos.
Aspiramos que éste no sea un acto más, donde solo se escuchan discursos. Estas sencillas palabras tienen la pretensión de que tanto los niños como los adultos presentes, valoren en su real dimensión a este estandarte, lleno de significados y valores. Deseamos que cada maestro pueda transmitir adecuadamente la importancia de este tema, porque así irán construyendo y formando ciudadanos responsables que sepan amar a su ciudad y país.





