Asesinan a balazos a la dueña de una peluquería y detienen a su ex marido

OCURRIÓ EN LAS ÚLTIMAS HORA Y LA VÍTICIMA TENÍA 51 AÑOS. FUE ASESINADA A BALAZOS CUANDO PRETENDÍA SACAR SU AUTO DE UN GARAJE, Y POR EL FEMICIDIO FUE DETENIDO SU EX, UN SUBOFICIAL DEL EJÉRCITO ARGENTINO, DE QUIEN SE HABÍA SEPARADO HACÍA DOS MESES.

Liliana Gotardo (Copy)

Este es el tercer femicidio que se conoce en las últimas 36 horas en la provincia de Buenos Aires, ya que el martes fue encontrado el cadáver de una mujer enterrado en una casa de Villa Elisa, partido de La Plata, y ayer por la mañana fue asesinada otra en la localidad de Ranchos, partido de General Paz.

El nuevo hecho ocurrió a las 19 de la víspera, en la calle Paunero al 1700, en pleno centro de la mencionada localidad, cuando la víctima, Liliana Gotardo (51), correntina, cerró su peluquerí­a, “Carily”, y junto a su empleada, cruzó la calle para abrir el portón de un garaje donde habitualmente guardaba su camioneta.

De acuerdo al relato de la empleada de Gotardo, en ese momento y mientras la mujer se hallaba de espaldas, apareció un hombre armado que, sin mediar palabra, le disparó cuatro balazos, tras lo cual corrió hacia la esquina y se subió a una moto en la cual lo esperaba un cómplice, y huyó.

Los videos aportados por el municipio local muestran que la moto, con el conductor y su acompañante con los cascos colocados, ingresó a la zona por la calle Italia, dobló en Paunero, y estuvo merodeando a una cuadra del lugar del hecho hasta minutos antes de que se cometiera el crimen.

Una cámara ubicada en la esquina de Paunero y Tribulato registra el momento en que la ví­ctima y la amiga cruzan la calle, y a los pocos segundos la reacción de los vecinos ante la seguidilla de disparos y la fuga del asesino, que llevaba puesta una mochila.

La mujer malherida fue trasladada de inmediato al hospital Larcade, pero murió poco después como consecuencia de las heridas.

En tanto, la Policí­a comenzó a investigar el hecho y determinó que Gotardo se habí­a separado hací­a dos meses de su marido, Rodolfo Maguna (46), suboficial principal que presta servicios en la Agrupación Aviación de Ejército 601, en Campo de Mayo, con quien mantení­a una mala relación.

El jefe distrital de San Miguel, comisario Héctor González, aseguró que semanas atrás la mujer hizo una exposición civil para dejar constancia de la separación, aunque no hizo una denuncia formal por malos tratos.

De todas formas, familiares y amigos de la ví­ctima declararon que la mujer sufrí­a reiteradas agresiones fí­sicas y amenazas debido a los enfermizos celos del ex esposo, quien la controlaba de manera permanente, incluso con un GPS que le permitía escuchar sus conversaciones.

Ante esta situación, el titular de la Unidad Funcional de Instrucción 19 de Malvinas Argentinas, Ricardo Romero, ordenó anoche un allanamiento en una propiedad de Aristóbulo del Valle y Muñí­z, de San Miguel, que había sido el domicilio conyugal y donde Maguna vivía con su hija de 19 años.

Allí­ fue encontrado el hombre, quien aparentemente incurrió en reiteradas contradicciones y quedó aprehendido como sospechoso del femicidio, por el cual será indagado mañana.

Los investigadores intentan ahora determinar si el militar participó activamente del crimen de Gotardo, por ejemplo manejando la moto, ya que de acuerdo a lo registrado por las imágenes está descartado que haya sido el que disparó.

La otra hipótesis es pudo haber instigado el homicidio y haber contratado a dos hombres para que lo cometieran.

En el lugar del crimen se hallaron cinco vainas servidas calibre 9 milí­metros, y los investigadores secuestraron los teléfonos celulares tanto de la ví­ctima como del sospechoso.

En tanto, también se incautaron de la camioneta Ford Ranger de la víctima y del auto de Gotardo, un Volkswagen Gol bordó, que estaba en su casa, para someterlos a peritajes.

Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que el crimen pudo estar vinculado a la conflictiva separación que venía manteniendo el matrimonio y por la cual ya habían consultado a abogados para iniciar el divorcio.

Después de 25 años de convivencia, el matrimonio había adquirido varias propiedades en Corrientes, en San Miguel y tenían dos vehículos, por lo cual había serias diferencias en la división de bienes.

Telam

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