198º Aniversario de la Fundación de Dolores – Discurso de la profesora Mirta Llona

Dijo el poeta ¿De donde asomas, Dolores,

De la rueda del tiempo.

Quizás el infinito horizonte,

Más allá del Salado

O las Bruscas, cárcel a cielo abierto

Sin límites de destino.

Desde tus calles,

Desde esta plaza, Dolores

Un grito fue rodando las edades

Que marco un compromiso

Con la tierra y los tiempos.

21 de Agosto de 1817-21 de agosto del 2015, 198 aniversario de su fundación.

Dolores, es el primer pueblo patrio porque fue la primera población creada, en el naciente estado Argentino luego de la declaración de la independencia en julio de 1816.

En ese año el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata a cargo del Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón, dispone una serie de medidas para reforzar las áreas rurales de frontera.

El comandante general de la frontera de Buenos Aires Francisco Pico, es enviado a explorar la zona para asentar una población.

Por esta circunstancia es que se crea un destacamento de fronteras de Blandengues, al mando del capitán Ramón Lara que se llamo Tague, Las Bruscas y luego Santa Elena y que estaba a orillas de la laguna Las Bruscas, cerca de la actual ruta 63.

En abril de 1817 el cabildo de Buenos Aires designa como comandante militar y juez de paz de la zona, al capitán Pedro Antonio Paz y decide la creación de una capilla y un nuevo curato, del que fue su titular, el presbítero Francisco de Paula Robles.

Paz, Lara y el cura Robles, con un grupo de vecinos se reunieron en la estancia de Domingo de Lamadrid en Monsalvo y el 21 de agosto de 1817 acuerdan la fundación del nuevo pueblo, que lleva su nombre, Dolores, por el curato y que estaba ubicado en unas lomas entre la estancia Dos Talas de Julián Martínez de Carmona y la de Miguel González de Salomón.

La población estaba formada por vecinos de la zona y con el traslado de la población que vivía en la guarnición de Las Bruscas.

Desde allí el pueblo fue creciendo y se fue extendiendo hacia el sur y el este, adentrándose más en La Pampa. Fue creciendo el poblamiento de estancias y la cría de ganado vacuno fue la principal actividad.

El destacamento militar se instaló en la laguna de Kaquel Huincul cerca de la actual ciudad de Maipú y se formaron incipientes poblaciones en las zonas intermedias en los llamados Montes o Islas del Tordillo, en el pueblo de Monsalvo y cerca de la Laguna del Vecino próximo al actual General Guido.

En 1821 se malograron las relaciones pacíficas que se tenían con los pueblos originarios y el 30 de abril de ese año 1821, un malón al mando del renegado Luís Molina destruyó el pueblo, el que quedó desierto. Pero entre 1827 y 1831 Dolores fue repoblado y en esos años se crea El Partido de Dolores como división administrativa, aunque con límites geográficos imprecisos, con territorios que se extendían desde del Río Salado hasta las cercanías de las Sierras de Tandil.

Hasta aquí un breve relato, una descripción de los hechos que dieron origen a nuestra ciudad. Hechos meramente descriptivos, que se encuentran en cualquier manual de historia.

Sin embargo quiero invitarlos a que pensemos juntos en la significación que tiene no ya la fundación como hecho histórico geográfico sino en los sentimientos, las emociones, los valores que llevaron a esos hombres a producirlos.

Y esto tiene que ver sin duda, con la fuerza, el coraje, la osadía, la firmeza moral que los guiaba.

Porqué dejar la comodidad, el abrigo, las facilidades de una vida protegida por el peligro, la inseguridad, la amenaza y hasta el riesgo de perder la vida?

Qué es lo que mueve a los hombres a emprender esas aventuras, u otras que tal vez no sea fundar ciudades, pero que son igual de riesgosas y de trascendentes.

No puede negarse que hay un acto de generosidad, de solidaridad, de compromiso social.

Hay una necesidad de hacer, pero de un hacer que es una llamada a realizarse a sí mismo. Es una forma que el hombre tiene de adquirir una conciencia cada vez mas clara de lo que él es y lo que debe hacer, para sentirse más realizado y más pleno.

Lo hace porque a partir de lo que hace, desarrolla sus valores morales, más aún valores espirituales, que lo hacen descubrirse a sí mismo, sentirse libre, de voluntad firme y de una cierta fe personal.

Hoy 21 de agosto, día de la fundación de nuestra ciudad, es bueno que reflexionemos porque hoy, estamos reconociendo a los niños y adolescentes de nuestras escuelas que portarán la Bandera Dolorense hasta el próximo 21 de agosto. Y lo hacen, porque así los han distinguido por su espíritu solidario y su compromiso social. Los han distinguido porque han demostrado que son capaces de emprender una aventura que implica descentrarse de sí mismos en beneficio del otro.

Porque son capaces de dejar lo fácil, lo cómodo para ir a lo complejo, a lo difícil. Porque son capaces de mirar y ayudar a su prójimo.

Y estos valores que las escuelas han percibido en estos niños y jóvenes, son valores que se aprenden. Son valores que se transmiten y se ejercitan. Seguramente los verán en actitudes solidarias en sus familias, en sus padres, en sus hermanos, en acciones que se desarrollan en las escuelas. Donde se piensa y se actúa con la mirada puesta en el otro, en el que nos necesita, en el otro cercano, mi compañero o mi amigo y en el otro lejano, que aunque no lo conozca también me necesita. Estos valores hacen que seamos capaces de movilizarnos por necesidades individuales o comunitarias.

Y esto me lleva a compartir una última reflexión.

Hoy 21 de agosto de 2015 a 198 años de la fundación de nuestra ciudad, no es un aniversario más, es un aniversario distinto, porque estamos viviendo un hecho que no por reiterado es menos angustiante.

Nuestra ciudad, el casco urbano de nuestra ciudad, esta rodeado de agua, una cantidad de agua amenazante, peligrosa, hostil, que nos desafía, que nos conmina a unirnos para ayudarnos, a unirnos para defendernos.

Hoy como nunca los dolorenses debemos dar muestra de que somos capaces de dejar de lado las diferencias y ser solidarios, porque la lucha contra el agua debe unirnos.

Hoy, hay un grupo de personas que están dando muestras de fuerza, de coraje, de altruismo, que son capaces de dejar descanso, familia, para dar su tiempo y su esfuerzo en beneficio de nosotros.

Son hombres de nuestra comunidad, nuestros vecinos, nuestros amigos que están luchando contra el agua y por nosotros.

No importa el cargo ni el nivel de responsabilidad que tenga. Están ahí, horas y horas, días y días con trabajo denodado y sin descanso.

Son funcionarios, empleados municipales, policías, bomberos, vecinos que han puesto a nuestro servicio no sólo su tiempo sino hasta su capital de trabajo, en máquinas, tractores.

Y no quisiera pensar que por la cabeza de alguien pasó el infeliz pensamiento “y bueno para eso le pagan” porque también a esa persona la invito a pensar porqué el bombero, el policía –sólo por nombrar algunos-, hacen lo que hacen. Y sin duda se deberán responder porque tienen un espíritu altruista y solidario.

Hay otros que debieran estar y no están, pero ellos deberán responder ante su conciencia.

Niños, jóvenes, ciudadanos de Dolores: hoy, Dolores nos necesita y esta en cada uno de nosotros ayudar- ayudarnos, en la medida que podamos, mirando de qué manera se puede dar una mano, estando atento a lo que el otro pueda necesitar y todos implorando a Dios Nuestro Señor para que nos proteja y le de fuerza a ese grupo de valientes que están luchando por nosotros.

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