CUANDO LO UNICO QUE QUEDA ES LLORAR DESCONSOLADAMENTE…

Gabriel Márquez, vecino del barrio Canuglio en San Antonio de Areco al volver a su casa. El agua dio vuelta todo y aún está muy lejos de bajar. Solo lágrimas y desconsuelo.
Sin embargo, antes de regresar a la lancha, Gabriel pudo rescatar un perro que había quedado atrapado en una reja.Yo me salvo, yo te salvo…

Fotos: Ricardo Pristupluk

Compartir este artículo