Se conoció este mediodía una triste noticia: a los 80 años murió Charlie Watts, el mítico baterista de los Rolling Stones, que se encontraba internado en un hospital de Londres. La información la dio a conocer Bernard Doherty, su publicista, y causó conmoción en todo el mundo.

“Es con inmensa tristeza que anunciamos la muerte de nuestro querido Charlie Watts. Ha fallecido en paz en un hospital de Londres hoy mismo rodeado de su familia. Watts era un amado marido, padre y abuelo y también, como miembro de The Rolling Stones, uno de los mejores bateristas de su generación. Pedimos que se respete la intimidad de su familia, de los miembros de la banda y de sus amigos más cercanos en este difícil momento”, escribió Doherty.

Días atrás se dio a conocer que Watts no iba a participar de la gira que el grupo realizará desde septiembre por Estados Unidos a raíz de una intervención médica de la que no se brindaron mayores precisiones. En un comunicado oficial publicado en las redes sociales de la banda inglesa, se informó que el “procedimiento médico ha sido exitoso” y que los profesionales le recomendaron “descansar” para su recuperación, por lo que iba a ser imposible que pueda sumarse a los ensayos previstos para las próximas semanas de cara a la gira.

El texto no brindaba detalles sobre los motivos de la intervención médica y contenía un breve textual del propio baterista en donde lamentaba no poder estar y aclaraba que prefirió esta alternativa a la posibilidad de que los fans “se decepcionaran nuevamente” por una cancelación, luego de tantos meses de espera por las restricciones sanitarias. “Estoy trabajando duro para estar completamente en forma, pero hoy he aceptado, siguiendo el consejo de los expertos, que esto llevará un tiempo”, comentaba resignado Watts.

Su vida y la música

Charlie Watts, a principios de los ’60, ya era un músico conocido en el circuito de R&B de Londres ya que tocaba en varias bandas, entre ellas la más importante era Blues Incorporated, que integraban varios músicos que luego harían una gran carrera. El grupo estaba liderado por Alexis Korner y Jack Bruce (Ginger Baker, también integrante de Cream como Baker, reemplazó a Watts tras su partida).

Al mismo tiempo se ganaba la vida como diseñador gráfico. Keith Richards y Mick Jagger lo querían en su banda y hasta el propio Richards confesó tiempo atrás que “pensábamos que había sido tocado por la gracia de Dios”.

Cuando se acercaron a él, Watts les hizo una pregunta que los descolocó: “¿Vamos a ganar plata? Porque yo necesito cobrar. Vivo de esto”. Lo cierto es que él necesitaba al menos que le aseguraran dos shows semanales pero cuando empezaron a tocar juntos hubo algo que al principio no funcionó del todo bien. Las partes no conseguían congeniar y tanto Mick como Keith buscaban más energía.

“Charlie tiene swing. Pero todavía no tiene el sonido correcto”, aseguraba Keith en su diario. Ellos creían que no sabía rockear y a las pocas semanas el tándem con Bill Wyman se había afianzado, por lo que los Rolling Stones descansaban en su baterista tranquilo.

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