Víctor Casanovas sobre el Tarifazo: “Nos siguen pegando abajo”

La boleta ahora llega todos los meses y está afectando profundamente al comercio local, sus fuentes de trabajo y la economía dolorense en general.

Con aumentos por encima del 400% en servicios esenciales para la calidad de vida, como así también para el desarrollo sostenible de cualquier actividad económica; se ha puesto en jaque el bienestar a gran parte de los dolorenses.

Los comercios tienen por denominador común la drástica disminución del consumo el cual rondaría el 40%, con un desproporcionado aumento de precios en insumos al cual se suma el justo reclamo de reivindicaciones salariales por parte de sus empleados, debido al fuerte contexto inflacionario en que vivimos, desde la brutal devaluación ocurrida a principios de año.

Estos primeros 6 meses del gobierno de Macri significaron una devaluación del peso en torno al 60%, una inflación que según el índice del Congreso ronda el 43% (recordemos que el INDEC no da estadísticas de Diciembre del 2015); lo cual trajo como consecuencia la contracción de la economía alrededor del 4.9 % interanual y acumuló en el cuatrimestre una caída de 1,2% respecto del mismo período del año pasado. Según los datos brindados por el Centro de Estudios Orlando Ferrere.

A simple vista, el panorama pinta por demás complicado para este segundo semestre y los años venideros si no se toman medidas drásticas que tengan por fin la recuperación del poder adquisitivo de nuestro mercado interno. El cual supo cubrir, el hueco que dejaba el sector externo envuelto en una crisis desde la caída de Lehman Brothers en el año 2008.

Este cóctel donde falta plata en el bolsillo y un salvaje reajuste sanitario, sólo redunda en una espiral donde las empresas prestatarias multiplican sus ganancias por servicios deficitarios; ahogando a asalariado y las PYMES.

En nuestro pago, es ejemplificador el caso del agua. Donde se pasó toda la temporada estival sin agua corriente, pero a pesar de ello, la empresa encargada de prestar el servicio (ABSA) también supo aprovechar la vía libre del gobierno provincial para el reajuste del 140%, sin el correspondiente llamado a audiencias públicas, lo cual resta aún más, la legitimidad de la medida.

A la baja en el comercio, se le suma el de la construcción y el nulo aporte realizado por el caballo de batalla del gobierno local: El complejo Termal Dolores. Una iniciativa que con el correr del tiempo se hace cada vez más pesada para las cuentas públicas, carga la cual no se traduce en más y mejores puestos de trabajo. Y por más entusiasmo que ponga el intendente en el Dolores Turístico, dicho proyecto no funcionará en un país donde el turista local disminuye al ritmo que lo hace el salario de los trabajadores.

Esperemos que pronto el gobierno nacional deje de poner excusas y comience a deshacer este cambio tan perjudicial para la mayoría de los argentinos y vuelva a poner como prioridad las necesidades del común, dejando de lado los intereses concentrados de multinacionales y grandes pooles de siembra. Los únicos grandes beneficiarios del tarifazo y la quita de retenciones.

Anuncio