A puro corazón, Argentina se lo dio vuelta a Inglaterra y está en la final

Argentina lo hizo otra vez. La Selección, con corazón, autoridad, guapeza y sobre todo calidad, eliminó a Inglaterra al vencerlo 2 a 1 en la semifinal y jugará una nueva final el próximo domingo ante España.

Con el corazón en la mano. Un puño apretado. Y guerreros dentro de la cancha dispuestos a dejar todo por la Selección Argentina. Así se gestó un triunfo para la historia. En una semifinal ante Inglaterra, después de estar 0-1 hasta los 40 minutos del segundo tiempo. Un sueño hecho realidad.

Cuarenta años después de otra gesta inolvidable.Con un golazo de Enzo Fernández y el cabezazo del triunfo de Lautaro Martínez, dos de los goles más gritados en el país, el seleccionado campeón del mundo se impuso 2 a 1 en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta y defenderá el título el domingo frente a España.

Lionel Messi, que asistió a Lautaro a los 92 minutos, liderará a Argentina en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, en busca de la segunda Copa del Mundo de su carrera y la cuarta estrella de la albiceleste.

Triunfo merecido de la Selección Argentina. Que quedó contra las cuerdas cuando Nahuel Molina perdió a Anthony Gordon a los 10 minutos del complemento. Pero, desde entonces, el equipo dirigido por Lionel Scaloni tomó las riendas del partido ante un rival que se metió atrás sin saber defender. Argentina lo intentó por todos lados y logró dar vuelta la historia, incluso después de un par de atajadas sensacionales de Jordan Pickford y dos intentos de Alexis Mac Allister que chocaron con el palo.

“Tenemos unas ganas bárbaras”, aseguraba Scaloni en la rueda de prensa de la víspera. No podían faltar motivaciones para ambas selecciones, en un gran clásico de la Copa del Mundo, que marcó momentos icónicos de la historia del fútbol y, esta vez, con un billete para la final en juego. Esas ganas acabaron premiando a la albiceleste.

Y se notó en el campo desde el primer momento. Tan solo fueron necesarios dos minutos para que saltaran las primeras “chispas”, tras una dura entrada de Enzo Fernández a Anderson.

En un ambiente vibrante, el partido se jugó con alta tensión, constantes choques en las pelotas divididas y protestas generalizadas. Hubo paridad absoluta en la etapa inicial, cuando Argentina priorizó cortar líneas de pase en todo el ancho del campo con la inclusión de Giuliano Simeone por derecha y un Julián Álvarez que colaboró por izquierda.

Messi intentó romper esquemas a los 37′, con una extraordinaria jugada entre tres hombres que obligó a Anderson a llevarse una amarilla para frenarlo. El único intento al arco fue de Enzo Fernández: la pelota salió a centímetros del ángulo. Un anticipo de lo que sucedió después.
Con más choques físicos que fútbol, las dos selecciones regresaron a los vestuarios con todo abierto, y con la necesidad de atreverse para desequilibrar el partido.

Comenzó mejor Argentina la reanudación, pero precisamente cuando la albiceleste subió sus líneas, castigó Inglaterra. Un pase largo para Jude Bellingham comenzó una jugada que acabó con un centro de Morgan Rogers que Gordon remató en el segundo palo tras adelantarse a Molina.

Argentina se encontraba contra las cuerdas. Y la respuesta fue Messi y compañía. Las jugadas ofensivas se centralizaron en la zurda del “10”, con Inglaterra encerrada en su mitad de campo, jugando el tipo de partido en el que más cómoda se siente.

Scaloni se jugó con los cambios y, una vez más acertó. Tomó riesgos con la inclusión de Nicolás González por Leandro Paredes, pero enseguida encontró cosas positivas.

Argentina estuvo cerca justo antes de la pausa de hidratación, con un cabezazo de González tras un gran centro de Messi, pero Pickford tuvo una magnífica intervención.

Después, el DT argentino apostó al puesto por puesto: Montiel, Otamendi y De Paul por Molina, Lisandro Martínez (amonestado) y Simeone. Todos ingresaron bien.

El arquero del Liverpool tuvo que dar las gracias al palo minutos después, cuando un cabezazo de MacAllister tras un gran centro de De Paul.

Parecía que no era el día. Pero este Mundial ya vio a la Selección Argentina resurgir en cada partido de eliminación directa. Y lo volvió a hacer.

Esta vez ante Inglaterra, y sin goles de Messi. Con Tuchel reforzando la zaga inglesa ante la lluvia de centros, Enzo Fernández encontró la luz desde 22 metros con un remate con cara interna del pie derecho que alejó la pelota de Pickford. El primer estallido argentino.

Que fue por más. Inglaterra había perdido brillo ofensivo y pagó el golpe psicológico. Argentina vio la oportunidad y lo remató antes del suplementario. Lo logró de la mano de Lautaro Martínez, que aprovechó un perfecto centro de Messi con la derecha para redimirse de su historia no tan perfecta en los Mundiales.

La historia de Argentina, con Scaloni, ya es brillante. Pero cómo no volverse a ilusionarse con esta Selección.

Síntesis

Inglaterra 1

Jordan Pickford; Reece James, John Stones, Marc Guehi y Djed Spence; Declan Rice y Elliot Anderson; Morgan Rogers, Jude Bellingham y Anthony Gordon; Harry Kane. DT: Thomas Tuchel.

Argentina 2

Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nicolás Tagliafico; Leandro Paredes; Giuliano Simeone, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister; Lionel Messi y Julián Álvarez. DT: Lionel Scaloni.

Goles: segundo tiempo, 11′ Gordon, 40′ Enzo Fernández y 48′ Lautaro Martínez.
Cambios: segundo tiempo, 20′ Nicolás González por Paredes, 27′ De Paul por Simeone, Montiel por Molina, Otamendi por Lisandro Martínez, Burn por James, 36′ Lautaro Martínez por Tagliafico, 37′ Konsa por Gordon y O’Reilly por Rice y 51′ Toney por Stones y Rashford por Spence.
Estadio: Mercedes-Benz Stadium de Atlanta.
Árbitro: Ismail Elfath (Estados Unidos).

El golazo de Enzo Fernández para que la Selección Argentina empate el partido.

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