Montenegro reconoció un problema “muy grave” de inseguridad: “Vuelvo para ponerme al frente”

Tras 10 meses desempeñándose como senador bonaerense, Guillermo Montenegro retoma la intendencia de Geneneral Peyrredon. Su objetivo, dijo, es articular con Provincia y con Nación por la “tranquilidad de los marplatenses”.

En su primera conferencia tras regresar a la ciudad, Guillermo Montenegro puso el foco en la seguridad y reconoció que “hay un problema de inseguridad muy grave”. Sin embargo, advirtió que no puede garantizar resultados.

“Siento la decisión de estar frente al Municipio en estos tiempos. Gobernar no es enamorarse de las decisiones, sino también entender cuándo uno tiene que cambiar”, deslizó Montenegro, que abandonó la intendencia hace 10 meses para asumir una banca en el Senador de la Provincia. En esa línea, remarcó que la gestión que se abre ahora será una responsabilidad directa suya.

“Entiendo que hoy existe en nuestra ciudad un problema muy grave en relación a la seguridad” planteó, y agregó que el “cuadro actual impacta de forma directa en la vida cotidiana de los vecinos”. “Tomé la decisión de ponerme al frente, tomar las decisiones que tengo que tomar, entendiendo lo que viven hoy los vecinos de la ciudad: miedo, no animarse a salir, tener miedo por sus hijos, por los horarios”.

En ese sentido, Montenegro contrapuso esa situación con lo que, según dijo, ocurre del lado del delito. “El delincuente está cómodo. Esto me parece que es algo que nosotros tenemos que modificar”, afirmó y subrayó -como otras veces- que “el enemigo es el delincuente”.

En otro tramo de la conferencia, el intendente apuntó contra la sensación de impunidad. “Entiendo la impotencia que le genera al vecino que el que comete el delito entra por una puerta y sale por la otra. Esto tiene que cambiar”, sostuvo y pidió a funcionarios provinciales, nacionales, jueces y fiscales trabajar coordinadamente.

Para Montenegro, hay una definición política “muy clara”: “Acá hay un solo enemigo y ese enemigo es el delincuente. La obligación que tenemos nosotros es respaldar al vecino y que el que comete delito pague las consecuencias”.

En esa tónica, Montenegro vinculó esa posición con sus planteos previos en materia penal. Recordó que pidió el juicio político a la jueza Mariana Pascual y mencionó su postura respecto de la modificación de la ley de imputabilidad, un tema sobre el que ya había impulsado una reforma penal juvenil en la Provincia. “En esto no tengo ninguna duda de qué lado estoy”, enfatizó.

Responsabilidad y trabajo coordinado
En distintos tramos de la conferencia, Montenegro reconoció que existen responsabilidades de distintos niveles del Estado y que hay que quitar el tema de la seguridad de los debates políticos. “Hay responsabilidades del Municipio, de Provincia y de Nación”, aseveró, y enfatizó que “para el vecino que sufre un robo no alcanza con explicar organigramas”.

“Lo que todos tenemos claro es que cuando a un vecino le roban, explicar un organigrama no es lo que corresponde. Hace falta una respuesta coordinada entre los distintos actores”, deslizó y mencionó entonces al Municipio, la Provincia, la Policía bonaerense, la Patrulla Municipal, las fuerzas federales, jueces y fiscales.

“Todos tienen que ser parte de la solución, no del problema. Hay que trabajar mancomunadamente”, dijo y reforzó que a su entender “no se puede transformar la crisis de seguridad en una disputa de jurisdicciones ni en una oportunidad de aprovechamiento político.

Así todo, a decir de Montenegro, el rol municipal será generar la coordinación necesaria para entonces recuperar las condiciones de libertad para los vecinos. “Lo que más afecta la inseguridad es la libertad: de laburar, de tomar el bondi, de que los hijos entren y salgan libremente”, sostuvo.

La vuelta de Montenegro se produce después de semanas de tensión por la seguridad y de reclamos de distintos sectores. En el Concejo Deliberante, la discusión ya había atravesado cruces entre oficialismo y oposición tras pedidos vecinales para declarar la emergencia y conformar una mesa intersectorial de gestión.

“Quiero ser claro: la responsabilidad de esta gestión es mía y me pongo al frente del tema”, dijo. “Yo tengo la obligación de responder por lo que funciona y por lo que falta y tenemos que cambiar”, completó. Con esa definición, el intendente buscó ordenar el mensaje de su regreso: seguridad como prioridad, coordinación institucional y responsabilidad directa sobre la gestión municipal.

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