La quinta Marcha Federal Universitaria tuvo este jueves su principal concentración frente al Congreso de la Nación, en una jornada marcada por el reclamo de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, la recomposición de los salarios docentes y mayores recursos para las casas de altos estudios. La movilización reunió a miles de estudiantes, docentes, trabajadores, organizaciones sindicales y agrupaciones políticas, aunque también estuvo atravesada por incidentes entre manifestantes y efectivos de las fuerzas de seguridad.
Pasadas las 16, se registraron enfrentamientos en la zona de la avenida Rivadavia, entre Callao y Rodríguez Peña, donde algunos manifestantes arrojaron piedras contra los efectivos que custodiaban el vallado perimetral del Palacio Legislativo. En respuesta, las fuerzas de seguridad avanzaron sobre el sector y utilizaron balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los grupos involucrados. Poco después, un camión hidrante llegó al cruce de Rivadavia y Entre Ríos.
Los incidentes se produjeron mientras, del otro lado de la plaza, se desarrollaba el acto central de la movilización, con la participación de representantes gremiales y del ámbito educativo. Los estruendos de los enfrentamientos y el despliegue de efectivos motorizados alteraron el desarrollo de la convocatoria. La lluvia intensa y el viento también complicaron la permanencia de los manifestantes en el lugar, mientras algunos comercios de la zona bajaron sus persianas.
El reclamo por el financiamiento universitario
La convocatoria fue impulsada por el frente sindical universitario, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la Federación Universitaria Argentina (FUA), con el respaldo de distintas centrales obreras y sectores políticos. Entre las principales consignas se destacaron “Educación, soberanía y democracia” y “Milei, cumplí la ley”, en referencia al reclamo para que el Gobierno nacional implemente la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso.
Uno de los ejes centrales de la protesta es la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores universitarios. Desde los gremios docentes advierten sobre el deterioro de los ingresos y reclaman que se apliquen los aumentos contemplados en la normativa. También plantean la necesidad de garantizar recursos para el funcionamiento de las universidades, la continuidad de las investigaciones científicas y el desarrollo de las actividades académicas.
La Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD-UBA) sostuvo que existe una deuda salarial del 32% respecto de los incrementos que, según su interpretación, deberían haberse aplicado. Su secretaria general, Laura Carboni, advirtió sobre el impacto de la pérdida de ingresos en las condiciones de trabajo de docentes e investigadores.
La movilización contó, además, con el respaldo de la CGT y las dos vertientes de la CTA. Las centrales sindicales defendieron el papel de la universidad pública como herramienta de igualdad de oportunidades y movilidad social, y vincularon el reclamo educativo con la situación económica que atraviesan distintos sectores de la sociedad.
El respaldo de gobernadores y otros sectores
Entre los dirigentes políticos que expresaron su apoyo estuvo el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien definió la defensa de la educación pública como “una lucha de todo el pueblo argentino”. También cuestionó el deterioro de las condiciones económicas y sociales y afirmó: “La gente está volviendo a vivir con sus viejos”.
Por su parte, el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, defendió una universidad “pública, gratuita y de calidad” y sostuvo que la educación superior debe garantizar oportunidades para las nuevas generaciones. Desde la Universidad de Buenos Aires también insistieron en la necesidad de que se cumpla la ley, bajo la consigna: “Sin financiamiento no hay ciencia ni educación”.
La protesta incluyó otros reclamos políticos y sociales, entre ellos cuestionamientos al DNU 70/23, demandas vinculadas con las paritarias y planteos de distintos sectores afectados por las políticas económicas del Gobierno nacional. La jornada coincidió, además, con una sesión especial en la Cámara de Diputados, en la que sectores de la oposición buscaban avanzar con iniciativas relacionadas con el decreto.
Con una convocatoria central frente al Congreso y movilizaciones en distintos puntos del país, la quinta Marcha Federal Universitaria volvió a colocar en el centro de la agenda la discusión por el presupuesto educativo, los salarios de docentes y no docentes y el financiamiento del sistema científico. El reclamo se desarrolló en medio de la disputa entre las universidades y el Gobierno nacional por la aplicación de la ley aprobada por el Poder Legislativo.
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