Autódromo de Dolores: acompañar la obra también es cuidar el trabajo y el comercio local

Edea
Lectura: 3 min · Audio disponible

Desde la Unión Cívica Radical de Dolores acompañamos la ampliación del Autódromo Municipal “Miguel Ángel Atauri”. Estamos convencidos de que contar con un circuito renovado, preparado para recibir competencias nacionales, puede potenciar el turismo y generar oportunidades para nuestra economía.

Todos estamos dispuestos a hacer el esfuerzo necesario para concretar ese objetivo. Pero ese esfuerzo debe ir acompañado de planificación, información y previsibilidad, especialmente para quienes viven de una actividad que hoy está interrumpida.

Detrás de cada carrera no hay solamente autos y pilotos: hay comerciantes, mecánicos, hoteleros, gastrnómicos, proveedores y trabajadores que dependen del movimiento que genera el automovilismo. Cada competencia atrae equipos, acompañantes y visitantes que consumen combustible, se alojan, comen y utilizan distintos servicios. Cuando las carreras dejan de realizarse en Dolores, ese movimiento económico no desaparece: se traslada a otras ciudades, beneficiando a sus comercios y prestadores de servicios mientras nuestra economía local pierde esa oportunidad.

Desde el 3 de mayo de 2026, fecha de la última competencia documentada en el circuito asfaltado, no volvieron a disputarse carreras sobre ese trazado. Mientras los pilotos deben viajar a otros autódromos y afrontar mayores gastos, los comercios y prestadores locales pierden una fuente de actividad económica.

En este contexto, nos reunimos con representantes del Automotoclub y comerciantes de Dolores para escuchar sus inquietudes y compartir la preocupación por la interrupción de la actividad y la incertidumbre sobre los plazos de la obra y el regreso de las competencias.

No cuestionamos la necesidad de contar con un autódromo renovado, pero creemos válido preguntarnos si se evaluó realizar los trabajos por etapas y mantener aquellas carreras compatibles con los sectores disponibles, siempre que las condiciones técnicas y de seguridad lo permitieran. También necesitamos conocer el estado real de la obra, el cronograma actualizado y cuándo podrán regresar las competencias de asfalto. Se había anunciado diciembre de 2026 como horizonte de finalización, pero hoy necesitamos certezas.

En un contexto económico difícil, no es lo mismo atravesar una interrupción con una fecha de regreso que hacerlo sin información para organizar gastos, sostener negocios y mantener puestos de trabajo. Acompañar la inversión no significa dejar de reclamar información, previsibilidad y respuestas.

Queremos un autódromo que vuelva a poner a Dolores en el calendario del automovilismo nacional. Pero también queremos cuidar a los dolorenses que trabajan, invierten y sostienen sus negocios.

Porque el desarrollo de Dolores no se mide solamente por las obras que tendremos mañana, sino también por nuestra capacidad de cuidar el trabajo y la economía local durante el camino.

UNIÓN CÍVICA RADICAL DE DOLORES

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