Un mes después del cierre de listas, la relación entre el PRO y un sector del radicalismo volvió a tensarse a raíz de la exclusión de una decena de listas locales que buscaban competir contra los candidatos oficiales de Cambiemos, y el reclamo ya llegó a la Suprema Corte bonaerense.
Se trata de unas 15 listas que fueron impugnadas por la junta electoral partidaria, o se les otorgó la “boleta corta” (sin posibilidad de llevar a los candidatos seccionales y nacionales) por competir sin la anuencia oficial.
En ese marco, los representantes de nueve listas bonaerenses elevaron dos medidas cautelares al máximo tribunal bonaerense, pidiendo que se las habilite transitoriamente a competir, hasta tanto la Justicia Electoral resuelve su suerte. Entienden que, como esa decisión se demora, corren el riesgo de quedar afuera de la contienda.
Los casos judicializados son los de Moreno, Almirante Brown, Lomas de Zamora, Ezeiza, Villarino, La Matanza, Quilmes, Bragado y Azul. A todos la Junta Electoral los había habilitado a competir en una primera instancia, pero la junta partidaria apeló la medida y ese mismo organismo le dio la razón.





