Para una experta, la Región fue castigada “por un ciclón” extenso y poco frecuente

“Fue un ciclón. Un ciclón extratropical o de latitudes medias”, definió la doctora en Ciencias Meteorológicas (UBA) especializada en vientos extremos, María Luisa Altinger, cuando se le consultó qué fenómeno arrasó a la Región, provocando un muerto y enormes pérdidas materiales.

Altinger explicó que un ciclón extratropical es un ciclón que se produce afuera de los trópicos.
“Es un sistema de baja presión regional, es decir que abarca una superficie de entre 200 y 400 kilómetros; no es de carácter local como una tormenta. De ahí que haya afectado a la costa bonaerense, al Gran La Plata, a Uruguay”, señaló.
La experta apuntó que “normalmente observamos uno por semana, pero río adentro y no de esta intensidad”.
POTENCIA Y DURACION
En ese sentido subrayó que “con esa intensidad no son frecuentes” y que la otra característica de los ciclones de esta magnitud es su duración.
“Los árboles, por ejemplo, tienen que soportar el embate de semejantes ráfagas de viento durante un período muy largo; no es de extrañar que cedan”, apuntó Altinger.
Lo mismo ocurre con todo lo que encuentran a su paso. Tienen un poder destructivo muy grande.
La especialista, quien ayer se encontraba evaluando daños, apuntó que “por la intensidad de los mismos se puede calcular que las ráfagas alcanzaron entre los 120 y los 140 kilómetros por hora, y que pueden haber superado puntualmente esa velocidad”.
En la escala fujita, que se utiliza para clasificar la intensidad de los tornados, esa velocidad se ubica en el nivel F1, el segundo. El menor es F0. El F1 contempla vientos de 117 a 181 kilómetros por hora. El máximo es F6: “Daño casi inconcebible”.
“La primera vez que detectamos un ciclón extratropical con este poder (F1) fue en 1999 en Villa María. Y hace cinco años hubo otro en Sierras Grandes”, ambos en la provincia de Córdoba.
FORMACION
Detalló que “estos sistemas nacen en una zona de baja presión, el viento comienza a girar a su alrededor en el sentido de las agujas de un reloj, y se van expandiendo hasta tomar una región”.
No obstante aclaró que lo que pasó por nuestra ciudad fue “una parte de la corriente de todo el remolino, en sentido sudoeste y con una intensidad que superó los 120 kilómetros por hora”.
El ‘factor urbano’ también hace lo suyo. No es igual un ciclón en el río o en el campo que en una ciudad.
“Están ocurriendo estos fenómenos, y no son frecuentes. Pero si son absolutamente nuevos o tienen que ver con la cuestión del cambio climático, no es posible afirmarlo”
MARIA ALTINGER
Dra en Cs. Meteorológicas. Especialista en Vientos Extremos
“Cuando se topa con edificios grandes tiene que rodearlos, de manera que toma fuerza máxima en un borde”, indicó.
De tal modo, en calles paralelas pueden registrarse situaciones totalmente diversas: grandes destrozos en una y poco y nada en la otra.
¿Está relacionado al cambio climático?
María Luisa Altinger dijo que “habría que contar con registros muy antiguos para poder asociar un fenómeno de estas características al cambio de clima”.
“Están ocurriendo. No son frecuentes. Ahora bien, si son absolutamente nuevos o tienen que ver con la cuestión del cambio climático, no es posible afirmarlo”, aclara.
“SE PUEDE REPETIR”
Respecto de la posibilidad de que se repita un fenómeno de estas características, no dudó: “Se puede repetir perfectamente. Es difícil. Quizás pasen diez años, o no”, dejó caer.
En ese contexto, la doctora Altinger resaltó que “el servicio meteorológico nacional capta estos sistemas con dos o tres días de antelación y brinda las alertas correspondientes”. El resto queda en manos de las autoridades.
En el río sí se dan a menudo. Y la costa, sobre todo al sur de Mar del Plata, en localidades como Necochea, o más cerca, como en Punta Indio, es un lugar muy expuesto.
Y en ese sentido ‘hace punta’ la costa uruguaya.
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