En un encuentro interreligioso con 200 miembros de diversos credos, incluidos musulmanes, budistas e hinduistas, el Papa pidió que las religiones ayuden “a cruzar los muros del orgullo y el miedo” del mundo, al tiempo que ratificó su condena a la invocación “del nombre de Dios o de una religión” para cometer actos terroristas.
Por Corresponsal
“En un mundo agitado y con poca memoria, que va adelante dejando a muchos atrás y sin acogida, necesitamos como del oxígeno de este amor gratuito que renueva la vida”, agradeció Francisco a los religiosos.
“El hombre tiene sed de misericordia y no existe una tecnología que puede apagar su sed en busca de un amor que va más allá de los consuelos del momento, un refugio seguro donde llegar con su navegar inquieto, un infinito abrazo que perdona y reconcilia”, señaló Francisco.
“Y es terrible que, para justificar semejante barbarie que a veces se invoca el nombre de una religión o de Dios mismo. Están condenados claramente estas actitudes injustas, que profanan el nombre de Dios y contaminan la búsqueda religiosa del hombre. En lugar de ello son preferibles, en todas partes, los encuentros pacíficos entre creyentes y la libertad religiosa real”, sostuvo.





