Eduardo Ravera, Gerente del área y responsable del equipo técnico de Aerolíneas Argentinas que diseñó y puso en marcha el nuevo sistema de navegación satelital que la empresa estatal inauguró con el vuelo a Chapelco, destacó que el emprendimiento es un producto exclusivo del trabajo de técnicos de la compañía.

“El diseño específicamente de Chapelco nos llevó un año y medio aproximadamente, pero el proyecto global de rediseño del espacio aéreo, alrededor de cuatro años. Desde ese tiempo se fue trabajando en el desarrollo de un programa a partir del GPS, utilizando las posibilidades que nos daban los aviones nuevos, para vuelo en ruta y aproximaciones”, explicó Ravera.

Para el Gerente, “Chapelco es la frutilla del postre de lo que sería el diseño PBN (Performance Based Navigation), que es un concepto implementado por OACI (Organización Civil Internacional).

Esto posibilita realizar aproximaciones autónomas de los sistemas de radioayuda basada en la navegación satelital, para escenarios con muchos obstáculos, como los montañosos”.

“Estos obstáculos implican que el nivel de exactitud debe ser máxima, con el mínimo margen de error. Y hay que tener en cuenta que no es solamente la aproximación para aterrizar, sino también para los despegues. Basados en una operación de máxima seguridad, los parámetros a utilizar se asientan en hipótesis de fallas de la mayor envergadura, de manera tal que esté programado para salvar los obstáculos con seguridad”, apuntó Ravera.

Manifestó además que la experiencia de Chapelco se puede “replicar en Ushuaia, en Salta, Jujuy y eventualmente en Bariloche, por lo que esto es algo que recién empieza. Aerolíneas Argentinas con esto es pionera en lo que hace a la navegación satelital”.

“Pero esto –dijo- no es solo un beneficio para Aerolíneas, porque el programa diseñado le servirá a todos los operadores que quieran utilizarlo. Y la meta es que de acá a cuatro o cinco años todos los aeropuertos de Argentina tengan aproximaciones satelitales, autónomas de los sistemas terrestres. Esto da como ventaja trayectorias óptimas y operaciones seguras aún cuando fallen los sistemas terrestres”.

Agregó que “en cuanto a los beneficios para Chapelco, son inmensos, porque antes era necesario un piso de visibilidad de al menos 1.500 metros, lo cual implicaba que cuando había nubes por debajo de ese piso, el vuelo debía cancelarse. Ahora eso no ocurrirá más y la prueba está en que de los cuatro vuelos de prueba que se realizaron, no fue necesario ni demorar ni cancelar ninguno”.

“Hoy por ejemplo -añadió- hubiese sido imposible aterrizar de no haber sido por este nuevo sistema” y explicó que “en el vuelo de hoy, los parámetros de aproximación y ruta estaban cargados previamente en el sistema y el avión voló en forma automática hasta que el piloto tuvo visual para la pista y allí recién tomó los comandos”.

Culminó manifestando que “una vez más Aerolíneas es pionera en materia de innovación tecnológica. Fuimos los primeros en volar con jet en Sudamérica con los Comet 4, con los cuales cruzábamos el Atlántico, fuimos los primeros en realizar un vuelo transpolar, en realizar los vuelos a Europa con aviones de dos motores y ahora esto, lo cual nos llena de orgullo porque lo estamos haciendo con medios propios”.