Panorama político: Milei, foco movimientos que alternan a la oposición en la Provincia

La entronización de Cristian Ritondo y Martín Yeza en dos sillones importantes de comando de PRO es una de las derivas bonaerenses de un movimiento tectónico de la política nacional que puede causar otros estallidos importantes en la oposición de la Provincia: la reorganización del escenario en torno a la posición que cada fuerza asuma respecto de la figura de Javier Miei y de su gobierno.

Por Andrés Lavaselli

La ruptura entre Mauricio Macri y Patricia Bullrich, una relación política que eclosionó el jueves, es el episodio más visible de ese proceso. La excusa fue la entronización de Yeza en la Asamblea de PRO. Era un cargo que le habían prometido a Patricia para facilitarle a Mauricio el desembarco en la presidencia del Partido. Pero aunque importantes, los cargos partidarios –el de quedó para Yeza y presidencia del Partido bonaerense en la que Macri impuso a Ritondo- no son, ni remotamente, lo que verdaderamente está en juego.

Macri y Bullrich pelean por el grado de acercamiento o distancia que debe mantener PRO con La Libertad Avanza, con las elecciones de 2025 con primer hito que exigirá definiciones acaso irreversibles. La Ministra, que quiere fusionar ya las estructuras y entregarle a Karina Milei el armado de las listas llave en mano, tiene una razón de peso: el electorado de PRO parece haber migrado casi por completo a LLA. Macri advierte sobre posibles naufragios de gestión que alteren esas preferencias y no quiere entregar el partido que él mismo creó, hace 20 años.

Si Macri es el claro ganador de esta primera batalla abierta, Bullrich espera responder con una foto política: se mostrará en La Plata con Karina Milei, a cargo (junto a Santiago Caputo) de la estrategia electoral libertaria. Ese acto/convención no solo confirma que la Provincia es el escenario central de la guerra entre el Expresidente y la Ministra, también podría ser un espejo del futuro. Es que el acto será la primera tenida pública de PRO Libertad, la línea interna que surgió de la ruptura de los bloques PRO en la Legislatura bonaerense.

Los libertarios, a la vez, despliegan aventuras territoriales al amparo de la centralidad del Presidente. El desembarco de Karina en Castelar para una campaña LLA en Provincia es una de ellas. Para calibrarla hay que mirar a protagonista lateral de la movida, pero que gana espacio de la mano de “La Jefa”: Sebastián Pareja. Ascendido luego de la caída en desgracia de Carlos Kikuchi durante la campaña, es ahora titular del Fondo de Integración Socio Urbano, una herramienta para hacer obras en los barrios, una fuente de rendimiento electoral clásica.

Una deriva previsible del padrinazgo que Karina (y los Menem además de Caputo) a Pareja es que se lo mencione como candidato a gobernador en 2027. Aunque para eso falta una eternidad, vencer futuro es parte de la construcción de poder hoy. Por eso, tal vez, volvieron a agitar las versiones sobre una postulación de la hermana presidencial para la lista de diputados nacionales por la provincia el año próximo. José Luis Espert, que se sostiene en el vínculo con el Presidente, resiente estos movimientos porque ponen en duda que él vaya a ser el elegido. Para calmarlo, Milei lo sumará como protagonista a un acto que encabezará en La Matanza antes de fin de mes. El territorio no fue elegido casualmente: la idea es exponer el caso de Fernando Espinoza, su intendente, que podría enfrentar en breve un juicio oral por el presunto abuso sexual de su secretaria, Melody Rakauskas. A la vez, el efecto buscado del encuentro es más amplio: sellar la paz entre Pareja-Caputo-Karina y Espert: es el germen de una pelea que tiene al Presidente y su hermana en bandos diferentes.

En sincro, las tensiones en PRO alientan las especulaciones de un armado “de centro” anti Milei. Macri volvió a hablar con Emilio Monzó, quien a su vez almorzó con Horacio Rodríguez Larreta. Monzó analiza la posibilidad de reactivar su proyecto para la gobernación y esos acercamientos y si bien esos acercamientos no significan que explore una alianza electoral sí maridan con una posibilidad inquietante: una fisura en el partido del Expresidente podría liberar dirigentes para otros armados. El ex titular de Diputados cree a su vez que ese centro necesita necesariamente del radicalismo provincial. Facundo Manes dijo en Lanús que quiere formar parte de un “centro nacional” junto a sectores no K del peronismo y la CC. La posición del neurocientífico supone una discusión por el perfil partidario (lo quiere bien alejado de PRO) que se superpone al debate interno en el partido, donde se negocia una lista de unidad para la renovación de autoridades que ocurrirá el 6 de octubre. El sector mayoritario de la UCR está comandado por su presidente Maximiliano Abad, que ya había aceptado secundar a Bullrich en la candidatura presidencial hasta que el lugar le fue otorgado a Luis Petri por razones de marketing electoral.

Kicillof, el adversario
Menos evidente, la gravitación de Milei también influye en las órbitas de un peronismo en proceso de recomposición de liderazgos. Sergio Massa, por ejemplo, retrasa su reaparición porque espera que una crisis con componente cambiario termine de acentuar el incipiente proceso de erosión de la imagen presidencial. Mientras, el gobierno vía Guillermo Francos lo sube al ring al acusarlo de trabajar para impedir un auxilio financiero a Luis Caputo.

Es el efecto inverso al que, en el entorno de Kicillof, le atribuyen a su premeditada ausencia del acto que encabezó el Gobernador por el aniversario de la muerte de Juan Perón. En calle 6 dicen, con malicia, que nadie notó el faltazo. Y a la vez leen esos movimientos en coordinación con los de Máximo Kirchner, que sí fue pero rechazó una invitación personal del Gobernador para hablar y se ubicó en primera fila pero a un costado. “Vino a mostrar cara de culo”, resumen.

Aunque se cuiden de decirlo en público, en algunos despachos de la Gobernación también entienden que el efecto Milei tiene impacto. Por eso, resaltan que la reaparición de Cristina en una entrevista con el streamer Pedro Rosemblat tampoco movió el amperímetro ni instaló agenda como antes. La oposición K no K sigue siendo importante en el peronismo provincial, pero el fenómeno Milei tiende a desgastarla.

Es una mirada funcionar a la construcción de poder “transversal” que ensaya Kicillof para romper “los límites de la Provincia” –eso que él mismo llamó “federalismo subnacional”-, con contacto con gobernadores propios y también de otras fuerzas. Y atenta a la emergencia multipolar de actores como Juan Grabois o Guillermo Moreno, su antiguo enemigo. Paradoja: el bonaerense también se perfila en relación con Milei, en este caso como su principal opositor. De ahí la agenda de gestión, marcada por iniciativas como la Ley de Góndolas, la ampliación de la tarifa social en energía, los medicamentos gratis contra el cáncer o el subsidio al pasaje de colectivos en el interior: es, para bien o mal, el reverso perfecto del Presidente.

(DIB)

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