jueves, diciembre 1, 2022





Cristina Fernández: “Podemos volver a hacer esa Argentina porque ya la hicimos”

La vicepresidenta terminó su largo discurso sin dar indicios sobre su futuro electoral. Habló del intento de magnicidio: “El 1° de septiembre se quebró el pacto democrático”, y lanzó críticas contra Aníbal Fernández por la inseguridad, a la justicia y a la oposición.

“La fuerza de la esperanza”, ese fue el eslogan del acto por el Día de la Militancia que encabezó la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, este jueves por la tarde noche en cuya disertación no dio indicios sobre su futuro electoral, pero lanzó : “Las elecciones, está demostrado, se pueden ganar, pero los condicionamiento son tan graves y profundos que nos han dejado que va a requerir de que todos los argentinos, o por lo menos la mayor parte, tiremos todos juntos para el mismo lado”.

Desde el Estadio Único Diego Armando Maradona de La Plata y flaqueada por La Cámpora y sindicalistas, la titular del Senado alimentó el “operativo clamor” que impulsan sus seguidores al expresar: “Podemos volver a ser esa Argentina”.

En medio del enfrentamiento con la Corte Suprema, que se profundizó este miércoles cuando el oficialismo en el Senado concretó la jugada para quedarse con un representante más en el Consejo de la Magistratura y con la recusación a la jueza que investigaba la causa del atentado, la vicepresidenta arremetió contra la justicia: “Se confirma la regla. Donde no hay jueces puestos a dedo, presionables y eternos en sus cargos, el sistema funciona”.

En algunos pasajes de su discurso recordó el intento de magnicidio que sufrió el pasado 1ro de septiembre lo que consideró como una ruptura del pacto democrático. En esa línea, aprovechó para criticar la gestión de Aníbal Fernández como ministro de Seguridad.

La democracia
En un clima festivo y al ritmo de la música de los parlantes, llegaron al estadio miles de militantes de las distintas agrupaciones K, intendentes y legisladores bonaerenses, diputados y senadores, ministros provinciales, nacionales y referentes de organizaciones sociales, sindicales y del PJ. En la previa tocó la Mancha de Rolando, que llegó acompañada de Amado Boudou.

Bajo el cántico de ‘Cristina presidenta’ y luego de entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino, la abogada ingresó al escenario quien expresó: “No se imaginan las ganas que tenía de volver a verlos. Gracias a todos por estar hoy aquí”.

“En un día muy especial. Un día en el que recordamos la vuelta del General Perón después del exilio y la proscripción”, inició su discurso y siguió: “Me gustaría en este día tan especial que pudiéramos reflexionar sobre la Patria, sobre nuestra historia”, porque en la historia “podemos encontrar las claves de lo que nos pasó y por qué nos pasó”, y explicó que es “muy importante” porque “una sociedad si no entiende lo que pasó, difícilmente entienda lo que pasa”.

En esa línea, manifestó: “Un primer tributo a ese peronismo al que ahora, muchos, le quieren contar lo que es la libertad y la democracia. Sin reproches a nadie, pero por favor, nadie venga a explicarnos a los peronistas lo que es la libertad y la democracia de poder elegir, de poder opinar, de poder hablar”.

Recordó que cuando Perón volvió, ella tenía 19 años y en ese tiempo “nunca en mi país, se podía elegir libremente al presidente. El último fue el propio Perón en el 52’, después el Golpe y después el partido militar que, no fue primero con el peronismo, el primer golpe fue con el radicalismo en el 30, seamos justos también”.

“Ese partido militar surgió en el 30 contra el partido popular y nacional de Hipólito Yrigoyen y fue el dispositivo que con la Ley Saénz Peña podíamos elegir presidente con el voto secreto y obligatorio, no universal porque las mujeres también votaron recién con los peronistas”, relató y acotó: “El voto universal lo pusimos nosotros con Evita cuando incorporamos a las mujeres, y con Perón cuando incorporamos a los trabajadores a la vida política de la Argentina”.

En ese sentido, remarcó que “esa es la historia real. Por ahí cuando dicen ‘no, los últimos 70 años del peronismo’, ¿de qué estamos hablando? si hace 50 años cuando Perón volvió hacía 20 que el peronismo estaba proscripto”, y chicaneó: “Si suman y restan así, ahora entiendo, por ahí algunos préstamos que han tomado que no han sabido sumar y restar bien. Pero aprendan a sumar y a restar en serio, por favor”.

Y volvió a reiterar que “no” viene con reproches a nadie, sino a “reflexionar” ni “a echarle la culpa a nadie”, simplemente “entender qué nos pasó”. “Ese partido militar que finalmente culmina con el advenimiento de la democracia aquel 30 de octubre cuando…”, expresó y frenó un segundo para resaltar el “valor de la democracia que algunos hoy ponen en duda y que es nada más ni nada menos que el valor de la vida porque, aquel partido militar que condicionó durante años la voluntad popular terminó en la tragedia política, social, económica y humanitaria que jamás se recuerde, incluida la derrota en Malvinas”.

“Los peronistas en ese momento no llegamos a interpretar ese valor democrático de la vida. Es cierto que con la democracia no se pudo ni comer, ni curar, ni educar, pero sí se puede vivir. Porque para educarse, comer o trabajar primero hay que estar vivo, compatriotas”, dijo Cristina Kirchner.

La democracia y el atentado: “A nadie se le deseaba la muerte por pensar diferentes”
Recordó que aquel 30 de octubre inauguró un “acuerdo democrático tácito y expreso” que consistía en que “ningún argentino ponía en peligro su vida por opinar, por pensar diferente. Este fue el gran logro. El gran logro que se incorporó. Ese acuerdo donde podíamos pensar diferente, pero nadie quería matar a nadie. A nadie se le deseaba la muerte por pensar diferente, ni siquiera a aquellos que hicieron de la muerte un instrumento político porque creo que lo más importante fue eso”. Asimismo, apeló a la película 1985 Argentina y citó una frase “es el fin de la muerte como instrumento político” y agrego que “esta fue la gran construcción democrática”.

En ese momento, la vicepresidenta se refirió al atentado que sufrió en la puerta de su departamento en Recoleta: “Ese 1° de septiembre se quebró aquel pacto democrático, el de la vida, respetar la vida”, y pidió “volver a reconstruir ese acuerdo democrático separando a los violentos, al lenguaje del odio, al que quiere que otro se muera porque piensa diferente” porque “es el trabajo de las fuerzas políticas de Argentina”.

​”Ningún partido político en Argentina puede volver a aceptar esto. Sería retroceder a etapas predemocráticas”, agregó y siguió: “Creo que con ese acuerdo democrático y por la vida los argentinos debemos incorporar al debate el tema seguridad”.

La seguridad y con un dardo para Aníbal Fernández
La vicepresidenta también habló del problema de la inseguridad: “Es un tema complejo, pero que hoy sufre el conjunto de la sociedad argentina”, y pidió terminar con “debates absurdos” porque “la democracia tiene una deuda en materia de seguridad de la vida de los vecinos”.

“Ningún partido político lo ha podido solucionar y por favor, terminemos con ese debate berreta de los manos dura, de los garantistas por un lado… muy berreta, muy berreta el debate. Muy cínico y mentiroso”, solicitó y apuntó: “Si para algo sirvió lo que me pasó fue para demostrar que cuando estuvieron en el Ministerio de Seguridad los mano dura a la política de Inteligencia Criminal le pusieron una ‘Miss Argentina’ para que la condujera. No nos barreteen más de que saben de inteligencia y de seguridad y a la hermana a controlar los gastos reservados de seguridad”. “Basta muchachos, los vimos. Ya nos dimos cuenta”, disparó

Además, recordó el asesinato del joven Lucas González a un año y le envió un “inmenso abrazo a sus padres, a sus hermanos”, y agregó: “El pibe de Barracas era asesinado por una brigada de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, pudo haber sido también de la provincia”, y apuntó: “En esto por una vez en la vida olvidemos los partidos políticos y discutamos en serio el tema de la seguridad en nombre de todas las víctimas”.

“Dejemos de elaborar proyectos y decir que tenemos la seguridad resuelta. Algunos la pueden más resuelta que otros con la pauta publicitarios, pero la seguridad de los vecinos de la República y de los grandes centros urbanos la sufren todos los días”, criticó la vicepresidenta y mencionó como causa la irrupción del narcotráfico, la desigualdad.

A su vez, exigió: “Con el gatillo fácil tampoco garantizamos seguridad porque una de las cosas que tenemos que coincidir los partidos políticos es que hay un fenómeno de autonomización de las fuerzas de seguridad y del poder político. El gran acuerdo es que las fuerzas de seguridad respondan a las autoridades civiles, eso se debe tratar. Es imprescindible tratar este tema”.

“Las fuerzas de seguridad son una parte de la solución, pero también son una parte del problema si no se subordinan al poder civil”, advirtió.

También aludió a la gestión de Aníbal Fernández y al operativo de desalojo de la comunidad mapuche en Villa Mascardi: “Cuando estuvimos en el gobierno desplegamos miles de gendarmes en el conurbano bonaerense. La gente lo pedía porque tenía más confianza. Esto todavía no sé por qué no podemos volver a hacer lo mismo de desplegar miles de gendarmes aquí en el conurbano bonaerense en medio de tenerlos en medio de la Patagonia nadie sabe haciendo qué”.

“El orden es imprescindible, ayuda y contribuye en una sociedad. El orden para nosotros es que el padre o la madre salgan todos los días a trabar, los pibes pueden y vayan al colegio y todos juntos después coman en su casa, que la familia argentina vuelva a comer en su casa y no en el colegio, en los merenderos. No es el gatillo fácil, es el trabajo bien remunerado”, expresó.

“Cristina presidenta”, el cántico de la militancia
En ese instante, los militantes presentes en el estadio llenaron cada pausa del discurso de la vicepresidenta con cánticos reclamando su candidatura para las elecciones 2023. “Cristina presidenta”, fue el grito aunado en medio del operativo clamor que atraviesa a la interna con Alberto Fernández en el oficialismo.

​”Como decía el General, todo en su medida y armoniosamente”, respondió ella. Fue lo más cercano a una respuesta al pedido de que sea candidata y agregó con una sonrisa: “También los extrañaba a ustedes”. También agitaron: “Gorila, no te va a alcanzar, la nafta no te va a dar. Si la tocan a Cristina, qué quilombo se va a armar”, y ella devolvió gentilezas: “Es una de las consignas que más me gustan, me encanta… Y no, no les va a dar, mientras haya argentinos que quieran vivir en paz y con dignidad”.

Por otro lado, le dejó un mensaje al Gobierno: “El orden es imprescindible, ayuda y contribuye en una sociedad. El orden para nosotros es que el padre o la madre salgan todos los días a trabar, los pibes pueden y vayan al colegio y todos juntos después coman en su casa, que la familia argentina vuelva a comer en su casa y no en el colegio, en los merenderos. No es el gatillo fácil, es el trabajo bien remunerado”.

La reflexión contra Milman

Al referirse al tema, pidió que no griten ni insulten: “Contribuyamos nosotros por lo menos”, anticipó y, sin nombrarlo, fue por su hipótesis sobre Gerardo Milman: “Hubo un proyecto que sugestivamente, casualmente, no sé qué otro mente poner, presagiaba casi como una suerte de adivino que un loco podía atentar contra mi vida, me impresionó la frase con letras mayúsculas con la que cerró ese proyecto está la clave de lo que se intentó hacer”, en referencia al diputado opositor fue involucrado en el intento de magnicidio.

Y remató su relato: “Ahí está la clave de lo que se intentó hacer. ‘Sin Cristina hay peronismo. Y sin peronismo sigue habiendo Argentina’. -sin silbar pidió sin éxito- en esa frase estaba condensado el objetivo. El objetivo de siempre suprimir al peronismo, simplemente porque sin Cristina hay peronismo. Posiblemente dividido, fracturado, enfrentado, inocuo y neutralizado para cualquier proceso de cambio”.

“El viejo proyecto de siempre, la desaparición del peronismo. ¿Realmente creen que con eso se termina la voluntad de un pueblo de tener una vida digna y una patria justa?”, expresó la titular del Senado y sumó: “Si hubiera sido tan simple ya lo hubieran logrado hace años, pero el peronismo se reencarna. Lo que parecía muerto y sepultado, finalmente no lo es”. En tanto, preguntó: “¿Por qué no prueban una vez sentarse a conversar con el peronismo a ver qué modelo de argentina es la que queremos”?

La alusión a Javier Milei y los libertarios, sin mencionarlos
Retomando el eje del acuerdo democrático, sostuvo que es necesario también sumar “la construcción de un consenso económico, donde abordemos los graves problemas que tiene la Argentina”.

“Es necesario que en el balance de Aerolíneas Argentinas también le sumemos las rentabilidades de los hoteles, de los lugares de vacaciones en Argentina, de los restaurantes que se llenan con el turismo… las cuentas, vuelvo a decirles, ¡hagan las cuentas completas! ¡Sumen todo!”, exclamó la vicepresidenta.

Y continuó: “¿Nos hablan de volver a privatizar las jubilaciones? Dios mío, si no hubiéramos recuperado los recursos de los trabajadores para que los administre el Estado y no los ejecutivos que se las llevaron, hoy tendríamos a millones de jubilados a la intemperie sin ningún beneficio. Es cierto que la jubilación, que ahora es más de 50 mil más el bono que van a dar, no alcanza, pero ¿si no se hubiesen podido jubilar?”. “El proyecto universal de política es el trabajo y el salario, de industrialización”, remarcó.

En ese contexto, lanzó: “Dicen que tenemos que volver a la década del 90, otra fuerza política muy novedosa. No tan novedosa porque dice que el gobierno de los 90 fue el mejor de la historia y el ministro de la Convertibilidad fue el mejor de la historia”.

“Mira vos, mira vos. Y dicen que son lo nuevo…”, aseguró Cristina Kirchner, en lo que fue una clara alusión a Javier Milei y los libertarios, a los que prefirió no nombrar y cerró al respecto: “Dicen que son lo nuevo. Acá lo único nuevo somos nosotros, los que cambiamos la Argentina después de la crisis del 2001”.

El recuerdo de Néstor Kirchner, al borde de las lágrimas
En otro tramo de su discurso recordó a Néstor Kirchner, momento en el que se le quebró la voz: “Con ese 22 por ciento de votos de quien fuera mi compañero de vida que se cargó el país al hombro, aunque el país se lo llevó puesto a él también”.

“Néstor no se murió”, cantaron los simpatizantes ante la emoción de la vice que mencionó la primera soldadura del gasoducto que lleva el nombre de su difunto esposo, el expresidente.

“Cuando alguien ha dedicado toda su vida a la militancia, pero, además, tuvo un inmenso honor de ser dos veces presidenta y además acompañar durante toda la gestión como gobernador a un gobernador como Néstor y un presidente como él… Cuando decimos las cosas, no es por terquedad o capricho, es ayudar a que las cosas se hagan mejor”, subrayó Fernández de Kirchner.

Además, pidió “explicarle a nuestro pueblo” los condicionamientos económicos por “la vuelta del FMI” porque “cuando la sociedad sabe, se empodera. Y no hay mejor ayuda para un gobierno que esa sociedad sepa hacia dónde vamos y por qué hacemos cada una de las cosas que hacemos”.

Cristina y las elecciones 2023
“Las elecciones, está demostrado, se pueden ganar, pero los condicionamientos son tan graves y profundos que nos han dejado que vaya a requerir que todos los argentinos, o por lo menos la mayor parte, tiremos todos juntos para el mismo lado”, apuntó Cristina Kirchner.

La economía y sus mandatos
En otro tramo de su disertación, solicitó un gráfico para la pantalla sobre la evolución del salario en la participación del PBI. “Yo les había pedido si se puede poner un grafiquito… a ver… ¡Ahí está, mírenlo”, se alegró ante la aparición de la filmina con datos de 1935 a 2022!”, comenzó.

“¿Ven los piquitos, ven que hay tres piquitos? Tres piquitos que superan el 50%, es decir, lo que los trabajadores participaban en el PBI”, marcó y enumeró los “piquitos” en el “primer gobierno peronista”, “el segundo en el 74, 75” y destacó la caída en dictadura. “Y los piquitos de arriba son de nuestro segundo gobierno, je”. “El segundo gobierno de Cristina dicen que fue malo… fue malo para los angurrientos”, se elogió.

En ese contexto, la abogada mencionó su “tercer gobierno kirchnerista”, y chicaneó: “No fue bueno, pero para los angurrientos”, y trazó una comparación con la tierra mágica de Disney World.

“Pero para Argentina y los trabajadores el salario permitía llegar a fin de mes, ahorrar y vacacionar. Esa fue la Argentina que vimos. Que no me venga a decir que hace 70 años que estamos mal. Es mentira”, añadió y siguió: “No era que vivíamos en Disney World, no existe la sociedad sin problemas. Es utopía, no existe. Vivimos en Argentina y en el mundo”.

Cristina cuestionó a la Justicia argentina
Al cierre de su discurso, la vicepresidenta llamó un “escándalo internacional” el golpe en Bolivia e interpretó que la razón fue que Evo Morales había incluido en la Constitución la elección de jueces con voto popular. Entonces arremetió: “Se confirma la regla. Donde no hay jueces puestos a dedo, presionables y eternos en sus cargos, el sistema funciona”.

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