Lo advirtieron desde la Cámara Gastronómica de Mar del Plata. Empresarios temen recibir aumentos de hasta el 40% en bebidas importadas. “Estos incrementos están ligados directamente a la cadena de proveedores”.

El problema generalizado de las importaciones empieza a repercutir directamente en la nocturnidad de Mar del Plata: hay bares y boliches que por esta fecha acusan serios problemas para abastecerse de bebidas alcohólicas y se preparan para recibir fuertes aumentos en lo inmediato por parte de sus proveedores.

“Estamos encontrando problemas con productos importados que no están a la venta, y cuando alguien consulta por el incremento, se habla de que podría ser del 35 al 40 por ciento. No es que no hay precios sino que no hay entrega, y esto genera dificultades sobre todo en locales de ncoturnidad que trabajan con estas bebidas”.

El empresario aseguró que “estos incrementos están ligados directamente a la cadena de proveedores que empuja de atrás hacia adelante”, lo cual, más temprano que tarde, se traduce en un impacto para el consumidor final. “El sector igual nunca vuelca todo los incrementos que sufgre porque sino se cae el trabajo”, aclaró.

En líneas generales, el hombre de Barracuda Café dijo que, en promedio, los ajustes que afectan al sector rondan el 10 por ciento. “Estamos aumentando levemente la carta para no quedar tan atrasados pero la inflación no deja de ser una dificultad”, reconoció el representante de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de la ciudad.

A paso lento

Szkrohal también mostró buenas expectativas para las vacaciones de invierno aunque, tal como ya reconocieron algunos de sus pares hoteleros, advirtió que, por el momento, las reservas registran “niveles relativamente bajos” para la época.

“Esperamos las mejores vacaciones. Estamos tratando de ver si esta semana levantan un poco las reservas ya que, si bien hubo consultas, el número es relativamente bajo, sobre todo en las categorías inferiores. Hay más reservas en cuatro y cinco estrellas. El promedio general esta en un 35 por ciento”, declaró.

El referente gastronómico destacó que, a pesar de la volatilidad que mostró la última semana con los cambios de nombres en el Ministerio de Economía de la Nación y el salto del dólar, se mantuvo un alta actividad en el último fin de semana.

“Sabemos que la volatilidad y los movimientos del dólar frenan el consumo pero, paradójicamente, este fin de semana hubo mucho trabajo con el turismo de cercanía y hasta hubo reservas hoteleras”, dijo, y agregó: “Así que creemos que si la situación tiende a estabilizarse, las vacaciones de invierno tendrían que ser buenas”. 0223.

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