DIARIO CRITERIO ONLINE Politica Economia El kirchnerismo cargará su cruz....

El kirchnerismo cargará su cruz....

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Por: dr. Diego Seguí-Gen San Juan

"Todos nacemos con un pecado original, el cual es una cruz hereditaria (heredada de Adán y Eva) que nos da la oportunidad de ejercitar nuestra libre voluntad para escoger el bien sobre el mal".
(San Mateo 16:24)

El kirchnerismo se esfuerza para que el relato de la realidad describa a su gobierno como refundador de una política nacional y popular. La amplia legitimación social que la gestión tiene verificaría ese relato. Sin embargo, el tema que aquí rescatamos no forma parte de ese relato pero sí de la realidad, por lo que no podría decirse que tiene la misma legitimidad que el gobierno. Como el pecado, que se confiesa sólo a quien puede absolverlo, lo que aquí descubrimos pertenece a la invisibilidad, no integra la agenda explícita del gobierno y si algún interlocutor de éste es interpelado por la cuestión, la ignora, la relativiza, la posterga, en fin, no la confiesa. El tema es la "Política de Transnacionalización de la Soberanía de los Recursos Naturales" (en especial en materia minera) que el kirchnerismo lleva decididamente adelante desde el 2003, y que ejecuta mediante un concentrado grupo de empresas "Multinacionales de la Megaminería Metalífera". El marco legal que permite esta brutal transferencia de riquezas de recursos no renovables a los países centrales-mayor a la de la época colonial-, fue diseñado en la década del 90 cuando reinaba el neoliberalismo y las supuestas bondades de la globalización. Este plan geopolitico, cuyos objetivos fueron especificados en el "Plan de Desarrollo Minero" de 1993, básicamente se tradujo en un conjunto de normas como la modificación del Código de Minería prohibiendo al Estado participar en la explotación minera, la ley de Inversiones Mineras, la ley de Reordenamiento Minero, la ley de Acuerdo Federal Minero, Tratado Argentino Chileno de Integración y Complementación Minera, entre otras (1). Este último creó una región de más de 4000 Km de largo por 200 Km de ancho en la Cordillera de Los Andes, en donde la Argentina y Chile cedieron su soberanía territorial (acuífera y minera) a las multinacionales. Pero además Argentina renunció a la soberanía fiscal, y así éstas no pagan, entre otros gravámenes, los derechos de importación para insumos y equipos, la tasa de estadística, el impuesto a los débitos y créditos bancarios, a los activos, a las ganancias, al impuesto inmobiliario, al valor agregado, las tasas municipales y el impuesto de sellos. La regalía reconocida a las provincias no alcanza al 1,5% del valor del mineral, porque se calcula sobre el valor boca mina al que se le deducen una serie de gastos del proyecto minero, además de realizarse mediente una declaración jurada de las multinancionales (2). Se reinstaló un nuevo patrón de asimetrías económicas creando territorios especializados en la provisión de bienes naturales, intervenidos y operados bajo el control de grandes empresas transnacionales que se apropian de rentas generadas políticamente a través de los referidos beneficios fiscales y comerciales, y por el otro cumplen una función geopolítica de asegurar, a nivel global, la provisión de insumos críticos y estratégicos para las dinámicas de transformación y consumo controladas desde las potencias que detentan el monopolio de la innovación tecnológica y de los flujos financieros mundiales. Se genera así lo que se conoce como economías de enclave, mediante la extranjerización, concentración y reprimarización de la estructura productiva. Es una producción orientada a satisfacer el mercado mundial y con escaza incidencia en nuestro país porque el "know how" y la gran industria mecánica utilizada para la extracción minera, son servicios y bienes de capital producidos por empresas extranjeras. Además, ninguno de los proyectos procesa los minerales en el país. Pero sería injusto decir que el kirchnerismo continuó con el modelo neoliberal y extractivista diseñado por el menemismo. Néstor Kirchner, en oportunidad de presentar el segundo capítulo de dicho plan geopolítico (Plan Minero Nacional 2004/2005), expresó: "El sector minero argentino es uno de los que durante la década del 90, con cambios importantes en la legislación, empezó a tener un punto de inflexión que le permitió avizorar un destino estratégico diferente...(y dirigiéndose a las multinacionales del sector minero, agregó)...todo lo que ayude al sector y a Ustedes como empresarios vean como una perspectiva clara de incentivar la inversión y crean que esa inversión se puede incentivar con determinadas medidas que podamos conversar, estamos absolutamente dispuestos a escuchar (sic)". Así, este plan surgido del Consenso de Washington, no sólo fue ratificado por la gestión kirchnerista sino profundizado, impulsando la salida del país del producido del mineral mediante reintegros a su exportación y la eximisión de liquidar de divisas por dicha exportación (3). Pero además, todo el marco legal diseñado por el menemismo resultaba teórico y sólo beneficiaba a la multinacional que explotaba el proyecto La Alumbrera en Catamarca, hasta que el gobierno de Néstor Kirchner concretó el inicio de los proyectos Veladero, Gualcamayo, Casposo y Pascua Lama en San Juan. Destacamos este hecho revelador porque demuestra que de haber existido la voluntad políitica de discontinuar el modelo liberal, la oportunidad fue aquella, es decir en el 2003, cuando todavía no se habían puesto en marcha los grandes emprendimientos mineros. Luego, Cristina Kirchner, antes de vetar la Ley de Glaciares, se reunió en varias oportunidades con Peter Munck (Ceo de Barrick Gold) y junto a éste, cuando se anunció el inicio de Pascua Lama, festejó que el costo de la onza de oro en Argentina sea el más barato del mundo, como si fuera un motivo de orgullo el bajo salario de nuestros compatriotas trabajadores vinculados a la actividad. A principios del año 2011 en su gira por Qatar, ponderando los beneficios de este plan geopolítico sostenido como política de estado, llamó a la inversión de más capitales. Hoy el gobierno apura el inicio de los megaemprendimientos de Pachón y Los Azules en San Juan, Aguarica en Catamarca y Famatina en La Rioja. Sólo como ejemplo del valor de los recursos que se van del país, cabe recordar que la ganancia bruta que espera obtener Barrick Gold, sólo por las explotaciones de Veladero y Pascua Lama, es de 45.000 millones de dólares, monto similar al total de las reservas del BCRA al mes de Abril de 2009 (4). Y respecto al costo de inversión, Aaron Regent, gerente de Barrick Pascua Lama, nos dice que considerando el precio de la plata, a 18 dólares la onza al momento de sus afirmaciones, "se obtiene todo el oro gratis" (5). Finalmente, no se puede dejar de atribuir la responsabilidad política por el enorme daño ambiental que este plan nos impone: La graciosa aceptación del gobierno por los incomensurables y perpetuos pasivos ambientales que esta actividad deja en nuestro territorio. Agotados los yacimientos y luego del abandono de los emprendimientos por las empresas multinacionales, estos pasivos pasan a la sociedad toda. Esta transferencia ilegítima de pasivos es considerada como una externalización por las empresas en el análisis costo-beneficio, por lo que luego se demandarán enormes inversiones públicas de saneamiento si es que éste es posible (6). Todo agravado porque los principales proyectos se localizan en las cabeceras glaciarias de las cuencas hidrográficas que nacen en la Cordillera de Los Andes, y son la única fuente de irrigación y de consumo doméstico de Agua en todas las provincias andinas (Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén, Rio Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego) y subandinas (Tucumán, Santiago del Estero, San Luis y La Pampa). ¿Será quizá por este pecado inconfesado, que Cristina Kirchner al inaugurar su nuevo período presidencial en el Congreso el 10/12/11, luego de su juramento de fidelidad divino, patriótico y personal, dijo "Que Dios, la patria y él me lo demanden"?. Ella ha de saber que él no le va a demandar nada y que "Dios perdona, el hombre a veces, la Naturaleza nunca" (Civilización, de Los Piojos).

(1) Ley 24196 de Inversiones Mineras (1993), Ley 24224 de Reordenamiento Minero (1993), Ley 24228 de Acuerdo Federal Minero (1993), Ley 24402 de Régimen de financiación del IVA para Minería (1993), Ley 24498 de Actualización del Código de Minería (1995), Ley 24466 del Banco Nacional de Información Geológica (1995), Ley 25523 del Sistema Nacional de Comercio Minero (1995), Ley 25429 de Actualización Minera (1995), Ley 25161 sobre el Valor Boca Mina (1995), Ley 25243 Tratado Argentino Chileno de Integración y Complementación Minera (1995).
(2) Ley 25161.
(3) Resolución Conjunta Nº1641 de la AFIP y Nº 11 de la Secretaría de Minería del 2004 (2,5 al 75 del valor de la facturación cuanto más austral sea el puerto.
(4) Consideraciones sobre la cuestión minera en la Argentina, Juan C. Gambina, Antonio Lizuain y Sergio Papi, UNAM.
(5) 15 mitos y realidades de la minería transnacional en la Argentina, Machado-Svampa-Viale-Giraud-Wagner-Antonelli-Giarraca-Teubal-Rodríguez Pardo-Aranda, págs. 60/61, Colectivo Voces de Alerta, Editorial El Colectivo
(6) En 1992 la pequeña mina de Summitville, en Colorado USA, que pudo explotar minerales por U$D 130 millones, sgingificó para los contribuyentes locales un costo de U$D 200 millones (hasta la fecha), sólo para limpiar el contaminado Río Alamosa.

Diego Seguí-Gen San Juan


http://www.diariolibre.info/secciones/noticias/nota.php?id=13144&r=10012012

El kirchnerismo cargará su cruz....